Moda en la oficina

¿Cuál es la vestimenta apropiada para el trabajo? ¿Cuándo es muy casual o muy sexy? ¿Qué es "vestirse…
Moda en la oficina
Foto: tumblr

¿Cuál es la vestimenta apropiada para el trabajo? ¿Cuándo es muy casual o muy sexy? ¿Qué es “vestirse a lo profesional”? La imagen no lo es todo, pero sí que forma parte de lo que piensan de ti como profesional, por lo que si quieres que te tomen en serio, deberás revisar tu closet para encontrar las prendas apropiadas para tu ambiente laboral.

Partamos de la regla de oro en cualquier oficina: deja los escotes y las faldas muy cortas para la noche y los fines de semana. Recuerda: no buscas ser catalogada de sexy sino de profesional. Para eso, además de estar siempre aseada y arreglada, es necesario que tu ropa no desentone con la de los demás. Un buen truco es copiarte un poco de lo que usan tus jefas y colegas, aunque claro, sin olvidarte de los detalles que hablen de tu personalidad.

Si te gustan los colores vivos pero tu oficina es un tanto conservadora, puedes usarlos en los accesorios: aretes, zapatos, bolsas y cinturones son solo algunos de los elementos con los que puedes jugar para cortar un poco con los pasteles y tonalidades del negro clásicos de una oficina. Esta temática de los colores se aplica también al maquillaje: deja los ojos esfumados y el labial rojo pasión para cuando estés con tu chico y apuesta más bien a los tonos suaves y naturales. Ten siempre prendas básicas que puedas combinar entre sí y te aseguren estar espléndida -profesional y, por qué no, con algo de glamour- los cinco días a la semana: el clásico vestido negro, chaquetas, bolsones, algún pantalón skinny y un buen par de botas. En algunos lugares no se te verá mal con jeans siempre que estos no estén gastados ni tengan agujeros. Pueden estar a la moda, pero no en tu trabajo.

Por último, es importante que te sientas cómoda: si debes ir de aquí para allá todo el día y no quieres terminar con los pies súper hinchados olvídate de los tacos y elige chatitas -también son elegantes-.

Como te vistes habla mucho de ti; es un capital simbólico que debes saber explotar como herramienta para distinguirte y, acompañada de compromiso y esfuerzo en tu trabajo, ganar admiración.

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