Contradicciones de los republicanos

El extremismo llegó al Partido Repubicano de Lincoln

No se trata de defensas gratuitas ni de especificar apoyos absolutos sin razonar las posiciones respecto a las facciones en la pugna electoral. En ambas propuestas se tienen contradicciones. No obstante, es en el Partido Republicano donde los extremismos han ido adquiriendo cada vez mayor notoriedad e intransigencia.

Las motivaciones del electorado y las particulares formas de su percepción y decisión por el voto, tampoco contribuyen mucho a que las elecciones tengan una esencia totalmente democrática, en el sentido del poder “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” como lo subrayara Abraham Lincoln en las 269 palabras que se atribuyen al histórico discurso de Gettysburg, el 19 de noviembre de 1863.

En una primera aproximación, es relevante cómo los Demócratas cuando -en los dos primeros años de la Administración Obama- llegaron a tener el poder del Congreso, no dieron los resultados que eran esperados. No se llegó a satisfacer significativamente el entusiasmo de la auténtica marea humana con base en la cual Barack Obama se hizo con las llaves de la Casa Blanca. De allí que no sea de extrañar la disminución de entusiasmo que en determinados estados evidencian los seguidores Demócratas.

Pero el caso de los republicanos es dramático. En este sentido existen tres aspectos que sobresalen.

El primero de ellos es la propia contradicción de Mitt Romney. Para decirlo de manera breve, suscinta. George Romney, padre del hoy candidato republicano fue gobernador de Michigan, y durante los seis años que se reportan de su gestión, hizo aprobar una nueva constitución estatal la que contenía una reforma fiscal basada, por primera vez, en un impuesto sobre la renta. Esto motivó la expansión económica del estado, aumentó la participación pública en los programas de educación y asistencia social.

George Romney llegó a pronunciarse con todo vigor, a favor de que los derechos civiles tuvieran como cobertura a los afroamericanos. Esa fue la base de su campaña política, por cierto infructuosa, mediante la cual trató de hacerse con la candidatura presidencial de los republicanos en 1968. El padre de Mitt Romney se enfrentó al grupo extremista de los conservadores a tal punto que se negó a apoyar la candidatura presidencial de Barry Goldwater.

Es increíble que todas esas propuestas más bien progresistas, más encaminadas a forjar un gobierno estatal y federal para el Siglo XXI, contrasten ahora con las posiciones más extremas del hijo, del actual candidato presidencial republicano; quien no vaciló en colocar como aspirante vicepresidencial a Paul Ryan, un pura sangre del extremo conservador del Tea Party.

Con ese movimiento Romney puede congraciarse con los sectores más extremos y llegar con un partido conservador más unificado a las elecciones, pero al establecer esos nexos polarizantes, tiende a perder el centro político. Esto es algo que le mina las posibilidades reales de llegar al poder ejecutivo estadounidense.

Un segundo aspecto que demuestra ser peligrosísimo en una contienda tan cerrada como la actual: el desprecio que los Republicanos, en muchos casos abiertamente, han demostrado respecto al problema que plantean los casi 12 millones de indocumentados en el país.

En lugar de reconocer los aportes que realizan a la economía en general, que son contratados por empresarios que ven en ellos inversión en recursos humanos, además de que contribuyen con los impuestos indirectos en el mercado doméstico, lo que se hace inculpar a los indocumentados de los problemas sociales. Es más fácil hacerlo, cuando se sabe con certeza que no pueden defenderse; todo ello por muchas razones, comenzando por la propia condición legal que tiene su estancia en el país.

A todo esto, tómese en cuenta que las bases de los Republicanos para estar en la contienda, gravitan más en las percepciones del electorado, que en las propuestas políticas. Un ejemplo. Al ser preguntado Romney y Ryan sobre asuntos presupuestarios han declarado que piden la confianza del electorado y que hay habiendo tomado posesión de los cargos darán a conocer las medidas a tomar.

Y para rematar un tercer aspecto que demuestra la transformación de los republicanos. Aunque sea difícil aceptarlo en las condiciones actuales y con las posiciones conservadoras del Siglo XXI, este partido fue fundado por Abraham Lincoln, quien junto con otros dirigentes se proponían la liberación de los esclavos; factor decisivo en desencadenar la desgarradora Guerra Civil, de1861 a 1865) en el país.