Delatan a Armstrong

Once excompañeros de Lance testifican sobre sus prácticas de dopaje

Lance Armstrong desafió a la Agencia Antidopaje de Estados Unidos a que diera nombres y dijera exactamente qué pruebas en su contra. Ayer la Agencia lo hizo.

El organismo antidopaje reveló que un grupo de 11 excompañeros de Armstrong “algunos leales, otros distanciados de él” proporcionaron evidencias sobre el consumo de drogas en el equipo US Postal Service.

El director general de la Agencia, Travis Tygart, consideró que en el equipo de ciclismo se dio “el programa más avanzado, profesional y exitoso de dopaje que el deporte haya atestiguado jamás”.

La USADA divulgó los razonamientos de su dictamen contra Armstrong. Se trata de un compendio de toda la información en que se basó para imponerle una suspensión de por vida y anular sus títulos.

En más de 1,000 páginas se detallan los métodos de dopajes dentro de los equipos de Armstrong y menciona el vínculo que el ciclista aún mantiene y los pagos que desembolsó a un doctor, Michele Ferrari, años después que Ferrari fuera sancionado en Italia y Armstrong aseverara que había roto lazos con él.

Es un informe que presenta sin tapujos que doparse era normal en el ciclismo, y que los equipos de Armstrong eran los superiores en ese sentido sin ser sorprendidos. El texano fue campeón del Tour de Francia con US Postal entre 1999-2004 y nuevamente en 2005 con Discovery Channel como principal patrocinador.

Once excompañeros de Armstrong, incluidos George Hincapié, Floyd Landis y Tyler Hamilton, proporcionaron pruebas que llevaron a la sanción.

La USADA, con un lenguaje crudo, señaló que Armstrong “quebrantó las reglas” con la intención de cumplir con sus objetivos.

Directamente, le acusa de consumir sustancias para mejorar el rendimiento con el fin de acumular victorias, y “despiadadamente” exigirle a sus compañeros que siguieran su ejemplo.

Armstrong no contradijo nada de lo planteado por la USADA, pero insistió que nunca hizo trampa.

La organización ha prohibido que el ciclista, siete veces campeón del Tour de Francia, vuelva a competir, y declaró nulas sus victorias.

Tygart dijo que las evidencias ponen de manifiesto que se ha roto un código no escrito en el ciclismo, en que los deportistas guardaban silencio sobre presuntos casos de dopaje.

“Hizo falta un valor tremendo para que los miembros del equipo USPS y otros dieran la cara y hablaran con la verdad”, destacó. “No es fácil admitir tus errores ni aceptar tu castigo. Pero eso es lo que han hecho estos ciclistas por el bien del deporte”.

El abogado de Armstrong, Tim Herman, consideró que el reporte es un “arma de un sólo filo, una nota de tabloide, financiada por los contribuyentes, que recicla acusaciones viejas, no probadas y nulamente fiables, las cuales se basan principalmente en quienes quieren afilar las hachas, perjuros en serie, testimonios bajo coerción, pactos entre compinches e historias inducidas mediante amenazas”.

Al tanto de las críticas que Armstrong y sus seguidores le han lanzado, Tygart insistió en que la USADA condujo el caso con las mismas reglas aplicables a cualquier otro.

Destacó que Armstrong tuvo la oportunidad de llevar su caso a un arbitraje y se negó a hacerlo, optando por aceptar las sanciones.

Al entregar el reporte a la Unión Ciclista Internacional (UCI), Tygart convocó a que la federación defina un programa significativo que ayude a enmendar la situación en ese deporte.

Muchos esperaban que el informe de la USADA estructurara y ampliara las acusaciones que han perseguido a Armstrong desde que venció el cáncer y ganó el Tour por vez primera.

En diversos momentos y foros, Landis, Hamilton y otros han dicho que Armstrong alentaba el dopaje en su equipo y consumía sustancias prohibidas.