Hijo de Escobedo: “detenido no es el asesino de mi madre” (Fotos)

Los familiares de la activista dicen que José Enrique Jiménez Zavala alias “El Wicked”, a quien las autoridades presentaron esta semana como el asesino material, es un “chivo expiatorio”
Hijo de Escobedo: “detenido no es el asesino de mi madre” (Fotos)
La Procuraduría General de la República (PGR) presentó a José Enrique Jiménez Zavala alias “El Wicked” como autor del asesinato.

Ciudad Juárez (México) – El hijo de la activista Marisela Escobedo asesinada a tiros en el norte de México en 2010, cuando pedía justicia por el crimen de su hija, dijo hoy que el hombre presentado por las autoridades como el presunto homicida de su madre es un “chivo expiatorio”.

Juan Frayre Escobedo, refugiado en la ciudad estadounidense de El Paso por supuestas amenazas de muerte, aseguró en una conferencia de prensa haber identificado al “verdadero asesino”, que es un ciudadano estadounidense.

“El hermano de mi mamá fue testigo del homicidio y ya lo denunció a la Procuraduría General de la República (PGR). Sabemos que es un estadounidense”, dijo el hijo de la activista, quien se reservó la identidad del supuesto asesino y solo agregó que podría estar residiendo en la fronteriza Ciudad Juárez o en El Paso, Texas.

Respecto a José Enrique Jiménez Zavala, presentado este fin de semana por las autoridades de Chihuahua como el presunto asesino de Escobedo, Frayre indicó que “es un chivo expiatorio” y que “pudo haber sido presionado para declarar algo que no es verdad y resolver el caso”.

De acuerdo con las autoridades estatales, Jiménez Zavala, de 29 años, dirigía un brazo de la organización delictiva “Los Aztecas” y habría participado además en el homicidio de 16 personas durante el mes de abril en el interior de un bar en Chihuahua.

El ahora detenido fue capturado por agentes de la Policía Única Preventiva el 4 de octubre en el estacionamiento de un centro comercial en Chihuahua, ciudad en la que Escobedo fue asesinada.

Rubí Marisol Fraire, de 16 años, fue asesinada en el 2008 en Ciudad Juárez. Su madre, Marisela Escobedo, responsabilizó directamente a la entonces pareja de Rubí, Sergio Rafael Barraza del crimen e inició una cruzada para exigir justicia para su hija.

Barraza fue detenido y trasladado a Ciudad Juárez en donde supuestamente confesó su crimen, pero un tribunal lo liberó de culpa por falta de pruebas.

Escobedo inició entonces un plantón indefinido frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, hasta donde llegó el asesino que le disparó a quemarropa acabando con su vida.