Íñigo Pastor es un arqueólogo de la música de Latino América

Íñigo Pastor lleva más de 25 años rescatando joyas de la música de Latino América
Íñigo Pastor es un arqueólogo de la música de Latino América
Pastor quiere poner a América Latina de vuelta en la escena pop-rock internacional.
Foto: EFE

Juan Carlos Gomi EFE

MADRID, España.— Íñigo Pastor no tiene pinta de explorador al uso, ni aire de Indiana Jones, pero al frente de su discográfica independiente, Munster Records, lleva más de 25 años salvando del olvido auténticas joyas del universo, con especial dedicación a los sonidos latinoamericanos.

El botín es muy variado. Desde canciones pop del Irán previo a los ayatolas a ritmos go-go de los Yetis de Colombia, o desde la rumba catalana del Pescaílla en su Tiritando a la cumbia beat del Perú de los sesenta, nada frena su labor de recuperación y exhumación musical.

Eso sí, para no perderse en este viaje hay que seguir el mapa del tesoro, cuyo punto de partida está en Bilbao, norte de España. Con 15 años, Íñigo Pastor inició su andadura con la publicación de un fanzine —revista casera— de rock que es ya referencia histórica, La herencia de los Munsters.

“El fanzine derivó en actividad discográfica. La idea surge en mi casa, con mi hermano, escuchando discos y escribiéndote con gente de Francia, Alemania…; te intercambiabas información y cintas de casete. Esa idea inicial, casi artesanal, se sigue manteniendo ahora”, aclara Íñigo desde su despacho madrileño, lleno de carteles punks, montañas de discos en el suelo y algún que otro objeto de la cultura pop desperdigado.

En este sello primigenio se promociona, principalmente, la música rock, el garaje punk, hardcore y otras sonoridades afiladas.

Su labor evangelizadora no tiene límites: igual lanzan novedades como Pesadilla Adulta de Juanita y los Feos, reeditan a los venezolanos Impala o agotan una edición de 10,000 sencillos en vinilo que recoge las primeras obras de los inclasificables y adorables The Cramps.

Estas investigaciones arqueológicas tienen puntos culminantes, como el rescate del olvido de Los Saicos, banda peruana proto-punk de los sesenta que ha alcanzado reconocimiento internacional.

“Los Saicos hicieron algo de una manera que nadie había hecho antes, los recuperamos y, aunque cantasen en castellano, todo el mundo lo ha asimilado y ahora es un clásico de la historia del rock”, añade orgulloso.

Íñigo quiere poner América Latina de vuelta en la escena pop-rock internacional.