Migración divide a los candidatos

Aspirantes a la Fiscalía del condado de Los Ángeles presentan puntos de vista totalmente opuestos
Migración divide a los candidatos
Jackie Lacey, candidata a la Fiscalía del condado de Los Ángeles, en un foro comunitario en Bethel A.M.E. Church. Aurelia Ventura / La Opinión
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Jackie Lacey y Alan Jackson compiten por la Procuraduría del condado de Los Ángeles (DA), la oficina pública legal más importante del país, con visiones opuestas sobre temas migratorios.

Uno de ellos será elegido por los votantes el próximo martes 6 de noviembre.

Lacey, viceprocuradora del condado, respeta la decisión del jefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD), Charles Beck, de no referir al gobierno federal a personas sin papeles que no han cometido un delito grave y apoya la idea de que el estado de California otorgue licencias de conducir a los indocumentados.

“Es un asunto de seguridad pública, quiero que todo mundo en las calles tenga una licencia de manejar”, expresa quien intenta ser la primera afroamericana que dirija la Fiscalía condal.

Mientras su oponente, Jackson, asistente de la División de Crímenes Graves del DA, opina lo contrario: considera que la propuesta ha probado ser ineficiente en Nuevo México, Utah, Washington y otros lugares. “No he visto un modelo en ningún otro estado o jurisdicción que funcione con éxito. No creo que sea un camino apropiado para California”, dice.

Y critica a Beck por “minar” la habilidad federal para aplicar las leyes migratorias. “Es una política inapropiada, porque la ley dice que el gobierno federal es responsable de todos los asuntos migratorios y que los gobierno locales le deben ayudar en este sentido”, señaló.

Ambos coinciden, no obstante, en proteger a víctimas y testigos de delitos sin importar su situación migratoria ni etnia, y en procurar la impartición de justicia con la misma filosofía.

En la recta final de una estrecha y sorpresiva contienda (el candidato favorito, el procurador municipal Carmen Trutanich, quedó fuera en la primera vuelta electoral), Lacey ha tomado la delantera financiera, recabando 565,000 dólares en los últimos tres meses, 385,000 más que Jackson.

También ha sumado los respaldos políticos más fuertes, como el de la Federación de Sindicatos del condado de Los Ángeles, la procuradora general Kamala Harris, el fiscal Steve Cooley, el alcalde Antonio Villaraigosa, la supervisora Gloria Molina y el jefe del Sheriff Lee Baca.

“Soy el mejor candidato para este trabajo”, afirmó la viceprocuradora en una entrevista con La Opinión.

Sin embargo, su rival usa esta lista a su favor. “Sólo habla del hecho que ella es parte del sistema”, asegura Jackson. “No estoy compitiendo para representar a funcionarios electos”, añade quien es apoyado por el exalcalde Richard Riordan, el supervisor Mike Antonovich, entre otros.

Con 1,056 fiscales, 312 investigadores y 888 empleados de apoyo, la Procuraduría de Distrito es considerada la agencia de ministerio público más grande del país. La oficina procesa los crímenes graves del condado, incluidos los delitos menores en áreas no incorporadas y en 78 ciudades.

Su titular, elegido cada cuatro años, es un funcionario sin afiliación partidista. El 6 de noviembre, por primera vez en 48 años, el fiscal en turno no buscará la reelección.

Héctor Villagra, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en el Sur de California, asegura que la elección del encargado del DA será una de las más importantes el próximo mes. “Lo que hace la Procuraduría de Distrito afecta casi a todos”, comentó en un foro que se realizó en una iglesia del Sur de Los Ángeles.

De ganar la segunda vuelta, Lacey promete desarrollar programas para prevenir el delito y de rehabilitación de delincuentes no violentos, impulsar la unidad que combate al robo de identidad y enfocarse en la protección de adultos mayores que son víctimas de fraude.