“TQM” no es suficiente

En una ocasión cuando me peleé con un exnovio a quien le saqué “los trapitos al sol” frente a sus amigos. David era un hombre buenísimo y atento, pero siempre me quejaba con él porque no me demostraba sus sentimientos con palabras. Después de un año de relación aún no me había dicho “te quiero” y mucho menos “te amo”. Únicamente al final de sus textos escribía “TQM” (abreviación para “te quiero mucho”).

Un día fuimos a cenar con su mejor amigo Marcelo y su esposa Alicia. Cada vez que nos veíamos, Marcelo siempre tenía algo hermoso que decir de ella: “Desde que la vi por primera vez sabía que sería la mujer de mi vida”. Todo iba de maravilla en la cena, hasta que se me ocurrió decir: “Marcelo, enséñale a mi novio a ser romántico como tú”. A lo que Marcelo respondió: “María, cómo vas a decir eso, si mi amigo se muere por ti”.

Cuando lo oí, por poco me atraganto con la comida y le dije: “Pues si me quiere tanto, ¿por qué no me lo ha dicho?”

Marcelo y Alicia se quedaron perplejos tras mi comentario. Ninguno podía creer que su amigo jamás me había dicho algo tan básico en una pareja de enamorados.

Luego de mi revelación hubo un silencio sepulcral en la mesa y si las miradas mataran, al día siguiente yo hubiera aparecido en las noticias bajo el titular: “Motivadora es apuñalada por la mirada de su novio”. David no me dirigió la palabra el resto de la noche.

Nunca pensé que mi confesión lo fuera a enojar de esa manera pues estábamos compartiendo con amigos de mucha confianza.

Después de ese altercado, la relación fue cuesta abajo. Este episodio le confirmó mi insatisfacción. Hoy día, me alegro que ocurriera este incidente porque aprendí dos cosas que tú también debes tomar en cuenta. La primera es que no debes pedirle una y otra vez a tu pareja lo que ya ha demostrado ser incapaz de darte. Y segundo, que jamás debes hablar negativamente de un hombre delante de nadie, así sea un familiar o su mejor amigo.

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