Para escapar de una relación violenta…

La violencia en la pareja o en la familia es una situación muy nociva de la cual debes escapar con valor y ayuda.
Para escapar de una relación violenta…
Una relación llena de violencia es nociva en todos los sentidos.
Foto: Archivo

Si eres una mujer agredida física y psicológicamente por tu pareja, es probable que varias veces hayas intentado zafarte de esa relación y no lo hayas logrado por una u otra razón.

Noemí Díaz Marroquín, experta en violencia intrafamiliar comenta que la Organización Mundial de la Salud ha reportado que en promedio, una mujer tiene entre 6 y 8 intentos de salir de una relación violenta antes de lograrlo definitivamente.

Crear un plan de acción para la huída es una estrategia que te puede ayudar a estar a salvo en menos intentos.

Lo primero es comentar a alguna persona de tu confianza tu intención de salirte de casa, piensa en alguien de la familia o amigos y si caes en el “no conozco a nadie” existen instituciones gubernamentales que te pueden apoyar.

Después hay que definir el sitio al que llegarás y hablar con las personas que ya viven ahí para que, en caso de que tu agresor te busque, nieguen que ahí te encuentras, sugiere la también jefa del Centro de Servicio Comunitario Dr. Julián MacGregor y Sánchez Navarro de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Lo ideal es salirse de casa cuando las aguas están en “relativa calma”, porque hacerlo abruptamente puede generar mayor violencia del agresor. Sin embargo, si sientes que las agresiones ponen en riesgo tu vida, hay que salir de inmediato.

De casa no te puedes ir sin haber hecho una maleta con dos o tres mudas y tus documentos oficiales, así como los de tus hijos, si los hay.

Salirse de casa implica que tendrás que hacerte cargo total de tu vida, algo nuevo porque ya no dependerás de lo que diga o apruebe él.

Saber tomar tus decisiones y aprender a comunicarlas a quien haga falta son habilidades que deberás desarrollar poco a poco.

Susan Pick, psicóloga experta en temas de violencia, sugiere que si te cuesta trabajo decidir desde pedir dinero prestado mientras encuentras trabajo hasta qué comerás, puedes hacer el siguiente ejercicio, que incluye en su libro “Violencia”:

– Escribe en una hoja la decisión que debes tomar, enlista las ventajas y desventajas de llevarla a cabo.

– Observa qué lado de la balanza pesa más y con esa base toma la decisión.

Una vez lejos del agresor, lo que sigue, según Díaz Marroquín, es empezar el proceso de divorcio y buscar apoyo psicológico para generar la fuerza emocional que se requiere para seguir enfrentando el proceso.