Sin ganador claro el debate

Los candidatos a la vicepresidencia presentaron dos visiones opuestas
Sin ganador claro el debate

DANVILLE, Kentucky.— El vicepresidente de EEUU, Joe Biden, advirtió ayer que la propuestas fiscales de los republicanos quieren “hacer rehén a la clase media para recortar impuestos a los más ricos”.

“Queremos extender los recortes de impuestos para la clase media, pero ellos (los republicanos) quieren hacer rehén a la clase media para recortar impuestos a los más ricos”, criticó Biden, al referirse a la oposición de los republicanos a elevar los impuestos a las rentas más altas, durante el debate televisado con su rival republicano Paul Ryan.

Ryan, autor de un controvertido plan presupuestario que incluye abruptos recortes en el gasto, replicó que “nuestra idea tras la reforma impositiva que defendemos es crear puestos de trabajo y mejorar la situación económica”.

Por ello, rechazó la propuestas de Obama de subir impuestos para equilibrar las cuentas públicas, porque lo que hace es “dañar” a los pequeños y medianos empresarios, y defendió cerrar “lagunas fiscales” y mantener las actuales exenciones impositivas.

Biden, por su parte, reiteró la validez del plan de Obama: “La clase media pagará menos impuestos y los que ganan más de 1 millón de dólares pagarán ligeramente más”.

Ryan, sin embargo, señaló que el problema básico es el abultado desequilibrio en las cuentas públicas resultado de las políticas del presidente Obama.

“Los programas de seguridad social (Medicare y Medicaid) están en bancarrota”, dijo Ryan. “Por eso necesitamos la reforma fiscal”, agregó el candidato vicepresidencial republicano, para “salvarlos”.

El vicepresidente Joe Biden y el aspirante republicano Paul Ryan intercambiaron acusaciones sobre el impacto de sus planes de reforma tributaria, de la seguridad social así como de los programas médicos para jubilados.

En el primero y único debate vicepresidencial celebrado en Kentucky, Biden desplegó un estilo más agresivo y directo que el presidente Barack Obama y criticó directamente al ex gobernador Mitt Romney por haber descrito al 47 por ciento de los estadunidenses como dependientes del gobierno.

Mientras el presidente Obama no mencionó las declaraciones de Romney en el primer debate, Biden sostuvo que la posición externada en privado por el candidato republicano muestra al “verdadero Romney”, en contraste con el político moderado que apareció en el debate de la semana pasada en Denver.

Ryan defendió las afirmaciones del candidato presidencial republicano y aseguró que es un hombre honorable y caritativo que contribuyó más a la filantropía que él y Biden juntos.

Pero Biden, quien buscó presentar a Obama como defensor de la clase media y a Romney como campeón de los ricos, acusó a ambos de promover un plan de reformas fiscales y de seguridad social que resultarán más onerosos para la clase media y para los retirados.

“Sus ideas son viejas y son erróneas”, dijo dirigiéndose a Ryan. En respuesta el aspirante republicano acusó a la administración Obama de usar el Medicare –el programa de salud para personas mayores de 65 años— como una “alcancía” para los gastos del gobierno.

Cuando la moderadora, la periodista de ABC News Martha Raddatz, pidió a Ryan ser específico en sus planes para reducir el déficit y la deuda, éste evitó la respuesta bajo el argumento de que presentarán un “marco” y después buscarán negociarlo con el Congreso, al estilo de Ronald Reagan.

Asimismo, acusó a Obama y a Biden de buscar atemorizar a los votantes. “Eso es lo que hacen los políticos cuando no tienen un récord qué defender”, señaló.

Pero Biden, quien se mantuvo con una mueca de risa que por momentos parecía burlarse de las intervenciones de su rival, fustigó los planes económicos de los republicanos y sostuvo que tendrán el efecto de beneficiar a los ricos pero no a la clase media.

El debate vicepresidencial , que osciló entre temas de política exterior y doméstica, fue transmitido por las cadenas de televisión de 24 horas, con un formato menos rígido que el debate presidencial.