Obama y Romney se desafían

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Obama y Romney se desafían
El candidato presidencial republicano Mitt Romney y el presidente Barack Obama responden una pregunta durante el tercer debate realizado anoche.
Foto: AP

BOCA RATON, Florida – El presidente Barack Obama desafió decididamente a Mitt Romney en política exterior en el tercer y último debate de campaña anoche, al afirmar que “cada vez que usted ha ofrecido una opinión ha estado equivocado”. El republicano respondió con frialdad: “Atacarme no es una agenda” para hacer frente a un mundo peligroso.

Con los dos hombres sentados en una mesa semicircular, los primeros momentos del debate no produjeron ninguna de las acusaciones y pocas de las interrupciones que marcaron el debate de la semana pasada.

Pero tampoco había coincidencias sobre Libia, Siria, Rusia y otros temas de seguridad nacional en el encuentro en la Universidad de Lynn.

Romney dijo que a pesar de las primeras esperanzas, la caída de regímenes en Egipto, Libia y otros sitios en el último año ha generado “una creciente ola de caos”. Indicó que el presidente no ha logrado integrar una política coherente para lidiar con el cambio que ha barrido el Medio Oriente, y agregó que un grupo similar a Al Qaeda se ha apoderado del norte de Malí.

Anticipándose a una de las más frecuentes afirmaciones de la campaña de Obama, Romney dijo sobre el hombre sentado a su lado: “Lo congratulo por haber eliminado a Osama bin Laden y atacar el liderazgo de Al Qaeda. Pero no podemos, a través de matanzas, salir de este lío. … Debemos tener una estrategia integral”.

Obama dijo que él había terminado la guerra en Irak, que estaba en camino de terminar las operaciones de combate estadounidenses en Afganistán y que había prometido llevar ante la justicia a quienes atacaron la embajada de Estados Unidos en Bengasi el mes pasado, un ataque que dejó muerto al embajador del país en Libia y a otros tres estadounidenses.

El encuentro sobre política exterior, se produjo a dos semanas de los comicios y cuando las encuestas muestran una campaña muy reñida.