No hay pistas del asesino de Downey

Tres personas murieron y dos resultaron heridas en balacera

No hay pistas del  asesino de Downey
Al menos tres personas murieron en un ataque cometido contra un negocio y una casa en Downey.
Foto: AP

Las investigaciones policiales iniciales descartan que el asesinato de tres miembros de una familia hispana en Downey estén relacionados con drogas, pandillas o problemas con los empleados. Aún no saben cuál fue el motivo de las dos balaceras en el negocio y la vivienda de la familia de Guadalupe y María Salinas, ubicada en la calle Cleta, pero los investigadores están seguros que “el blanco era la familia”.

Dean Milligan, portavoz del Departamento de Bomberos de Downey, dijo ayer que el primer tiroteo ocurrió dentro del negocio propiedad de una de las víctimas, llamado United States Fire Protection, ubicado en el 8722 de la calle Cleta, cerca de los bulevares Lakewood y Firestone. Tres personas que se encontraban en ese sitio recibieron los impactos de las balas, incluyendo un hombre y una mujer que murieron por las heridas recibidas. El responsable, un hombre –descrito por los sobrevivientes como de raza negra- llegó al negocio, hubo un intercambio de palabras y abrió fuego.

El segundo tiroteo ocurrió poco después del primero en un duplex, localizado entre los números 8518 y 8520 de la calle Cleta, donde murió una mujer y otra persona resultó herida, según informó la policía.

La primera llamada al sistema de emergencias 911 se hizo a las 11:12 am. Cinco minutos más tarde, a las 11:17 am, entró otra llamada al 911 proveniente de la vivienda de la familia Salinas.

La segunda llamada la hizo un adolescente de 13 años de edad, quien es una de las víctimas de la balacera que sobrevivió.

La policía está investigando un escenario en el que el sospechoso habría secuestrado a dos de las víctimas en el negocio y las habría llevado hasta la residencia de las víctimas, donde disparó contra las otras dos personas.

“Estamos tratando de averiguar por qué un sujeto supuestamente desconocido entró al negocio y a la casa. Esto no fue un hecho al azar. Si el sujeto fue a ambos lugares, tenía que saber quienes eran ellos”, dijo Milligan.

Jorge Lucas, uno de los vecinos del negocio, dijo que él no escuchó los disparos porque en ese momento había salido a la tienda, pero vio cuando la ambulancia se llevaba a dos personas.

“Yo conozco a uno de los empleados. Es una persona muy amable, se llama Juan. No sé si él fue uno de los heridos”, dijo Lucas, quien se mostró preocupado. “Este tipo de incidentes no suceden por aquí”.

Un amigo de uno de los hijos de la pareja Salinas y ex empleado del negocio, quien se identificó sólo como Luciano, acudió rápidamente a la vivienda para ver si podía ayudarlos.

“Ellos son muy buenas personas. Don Lupe tiene un gran corazón…Yo fui a la escuela con su hijo (Antonio). Ellos me dieron mi primer trabajo hace muchos años y les estoy muy agradecidos, por eso vine”, dijo.

Milligan dijo que darán a conocer los nombres de las personas asesinadas hasta que los miembros de la familia sean notificados y haya una identificación oficial de los cuerpos.

“Había toda la intención de dañar a esta familia”, aseveró Milligan.

Este múltiple asesinato sucede a cinco días de que otra familia latina, en la ciudad de Inglewood, fuera atacada también a balazos. En esa ocasión por su vecino quien además intentó incendiar la vivienda. En ese incidente, el padre Fililon Lamas, de 30 años de edad, y su hijo Giovanni, de 4 años, fueron asesinados.

La madre Gloria Jiménez y sus hijos Crystal, de 7, y Ricardo, de 8 años, fueron heridos y aún están en el hospital. El único miembro de esa familia que no fue baleado es Antonio, quien se escondió al escuchar los balazos.

En la tragedia de Inglewood, el agresor se suicidó. En este último caso, el sujeto huyó utilizando uno de los vehículos de la familia Salinas, un Camaro negro modelo 2010, con placas6 LEA 010

La empresa de la familia Salinas se dedica a preparar a los negocios para pasar la inspección de seguridad del Departamento de Bomberos.

El sospechoso fue descrito por una de las víctimas como un hombre de raza negra de 6 pies de estatura y alrededor de 230 libras de peso y de unos 30 años de edad. De acuerdo a la policía este sujeto está armado y es considerado como peligroso.