Breves del país

Un grupo de ocho personas inició una caminata de aproximadamente cuatro días de Salem a Portland para convencer al gobernador de Colorado, John Kitzhaber, de que tome las medidas necesarias para que los inmigrantes sin permiso de estancia en el país tengan acceso a licencias de manejo. La Legislatura puso en 2008 como requisito para la obtención de licencias de automovilista y otras tarjetas de identificación tener una presencia autorizada en Estados Unidos. El Salem Statesman-Journal reportó que únicamente la Legislatura puede hacer el cambio, pero el grupo quiere que Kitzhaber ponga de manifiesto el asunto. Sindy Avila, una vocera de Oregon Dream Activists, dijo que su grupo quiere llamar la atención a la necesidad de otorgar licencias de manejo.

La ley federal permite a los estados emitir licencias sin que se demuestre presencia legal en el país por parte de los solicitantes, siempre y cuando éstas estén marcadas claramente con un mensaje que las declare no válidas para fines de identificación federal.

El presidente Barack Obama anunció en junio un cambio de política que permite evitar la deportación a determinados jóvenes traídos ilegalmente a Estados Unidos, pero la respuesta de los líderes del llamado movimiento DREAMers ha sido tibia. Uno de ellos es Viridiana Martínez, que ha estado a la vanguardia en el debate sobre la reforma inmigratoria, organizando protestas y acumulando arrestos por desobediencia civil. Sostiene que el cambio de política es una farsa. Otros han decidido presentar su solicitud al programa pese a tener algunas dudas, estimulados por la oportunidad de conseguir una licencia de conducir y hacerse acreedores a la matrícula estatal en algunos estados y obtener permiso de trabajo.

El gobierno empezó a aceptar solicitudes el 15 de agosto. El Instituto de Política Migratoria calcula que 1.700.000 podrían llenar los requisitos. Para el 10 de octubre, unas 180.000 personas habían presentado solicitud y 4.600 habían sido aprobadas.

Un panteón establecido hace casi un siglo en suelo estadounidense cobró vida ayer con la presencia de danzantes tradicionales, alimentos y alegría por la fiesta mexicana del Día de los Muertos. El Cementerio Histórico de las Granjas Goodyear, en la ciudad de Avondale, Arizona, donde el pasado puede apreciarse en lápidas y cruces de piedra, resultó especialmente apropiado para la celebración que recuerda a los difuntos. El camposanto fue instalado para las comunidades de los aledaños campos algodoneros y a la larga para el centro turístico Wigwam Resort en la ciudad de Litchfield Park; aloja los restos de los colonizadores del Valle suroccidental e incluye víctimas de la pandemia de influenza de 1918, la cual causó millones de muertes en el mundo.

El Ballet Folklórico Esperanza, una compañía de danza de Avondale, organizó el festival en su condición de promotor de la conservación del panteón histórico como un proyecto comunitario.

El Día de los Muertos es celebrado por la comunidad hispana durante las festividades católicas del Día de Todos los Santos el 1 de $y del Día de Todas las Almas el 2 de noviembre. Aunque casi coincide en el tiempo con el Día de las Brujas (Halloween, en inglés), no tiene sentido tenebroso.

“No quise hacerla de miedo, porque mucha gente cree que el Día de los Muertos es un evento de miedo”, explicó Kathi Soria, directora del grupo de danza. “Quiero que sea algo educativo. Quiero que la gente sepa qué es realmente”.

La festividad incluirá espectáculos artísticos, comida y venta de artesanías, así como manualidades gratuitas para los niños. Las actividades incluyen un concurso de preparación de salsas y uno de disfraces de la “catrina”, la representación emblemática de la muerte en la celebración.