Planifica tu presente y también tu futuro

Vivir de cheque en cheque, no contar con un presupuesto, gastar más de lo que entra, tratar las tarjetas de crédito como si fueran efectivo y confiar más en inversiones especulativas que en inversiones seguras y a largo plazo son fórmulas seguras para el desastre financiero. Y entre todos esos malos comportamientos con respecto al dinero uno de los peores es no mantener un sistema de ahorro que nos permita salir de aprietos y contar con recursos mínimos para no estar siempre “con el agua al cuello”.

Para que nunca tengas que pasar por tal situación —o para comenzar a salir de ella si ya es parte de tu vida— he aquí una serie de pasos muy importantes que debes dar de inmediato. No tienes que tomarlos todos a la vez, pero sí te insto a que no demores en ponerlos en acción pues si no cuentas con la malla de seguridad que constituye un plan de ahorro en nuestros días es posible que, si te caes del trapecio de las finanzas, puedas hacerte un daño permanente.

? Busca buena orientación. Un asesor financiero experto y honesto puede llevarte de la mano hacia un planeamiento sabio del uso de tu dinero presentándote buenas opciones de ahorro e inversión y estrategias de bajo riesgo que mejor se adapten a tus metas y circunstancias económicas.

? Aprende. Busca información sobre materias de finanzas personales y así crearás en ti la confianza necesaria para tomar decisiones importantes y saber cuándo estás metido en un potencial desastre finanicero y cómo salir de él.

? Establece un presupuesto. Comienza primero por saber con exactitud cuanto ingreso y cuanto gasto tienes, compáralos, mira a ver lo que te sobra y lo que te falta y de dónde puedes recortar para engordar tus ahorros e ir eliminando todas tus deudas. Recuerda que deuda pagada es —aunque no lo parezca— dinero ahorrado.

? Invierte con inteligencia y cautela. Cuando ya tengas dos mil dólares en tu cuenta de emergencia podrías dedicar pequeñas cantidades a inversiones a largo plazo, ya sea muy moderadas (Money Markets), de medio riesgo (bienes raíces) o más arriesgadas (el Mercado de Valores).

?? Establece tus metas financieras. Plantéate lo que quieres hacer con el dinero que ahorres o ganes en tus inversiones y ponte metas con nombres y fechas. Sacrifica lo menos por lo más importante y concéntrate en eso.