Romney Hood

La propuesta del candidato Republicano Mitt Rommey, de reducir los impuestos a las corporaciones y millonarios, para que estos — libremente, sin la intervención del estado— puedan crear puestos de trabajo.

A los oídos del más despolitizado votante de cualquier partido de derecha, en cualquier país de Sudamérica, le sonaría ridículo, desfasado en el tiempo, y un escupitajo a la inteligencia.

No se necesita ser un premio Nobel para saber que en el ADN de las corporaciones y millonarios, no existe el gen del empleo. Dentro de su principal y único objetivo, que es la obtención de la máxima ganancia en el menor tiempo posible, el empleo, es un efecto colateral no deseado.

El ideal de cualquier corporación sería obtener riquezas prescindiendo del costo que implica la utilización de la fuerza de trabajo. Pero como eso es inevitable, ponen todo su poder para reducir al máximo el costo y los conflictos que eso genera; para eso, emplean todas las innovaciones tecnológica que reduzca personal.

Lo de Rommey no es otra cosa que seguir robando a los pobres y clase media para darle a los millonarios. Es algo asi como un Hood Robin norteamericano.