Historias familiares contadas en altares (fotos)

El cementerio Rose Hills también conmemora el Día de los Muertos
Historias familiares contadas en altares (fotos)
Varias banderas de los Estados Unidos alternan con elementos tradicionales en uno de los altares.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Los Ángeles festejó este fin de semana el Día de los Muertos con celebraciones adelantadas en distintos puntos de la ciudad. Ayer, la celebración llegó a Whittier con el tercer Festival Cultural de Día de los Muertos del Cementerio Rose Hills, un evento gratuito que contó con los tradicionales altares, música, comida y actividades para toda la familia.

“La celebración del Día de los Muertos es para nosotros parte de un proyecto mayor, que es mostrar nuestro compromiso con la comunidad latina, su cultura y sus tradiciones”, dijo Ernesto Morales, Director Ejecutivo de Rose Hills.

El grupo de danzantes aztecas Atlachonolli realizó una tradicional procesión de Día de los Muertos. También se presentó el grupo folklórico Tierra Blanca Dance Company, el Mariachi Trompetas de México y el Conjunto Los Pochos. Dentro de la Capilla SkyRose varios artistas expusieron sus obras.

Raúl Pizarro fue el artista invitado del evento. Pizarro no sólo compartió su obra sino también su espíritu creativo que le permitió seguir creando, a pesar de sufrir distrofia muscular. Otros artistas inspiradores fueron los miembros del Centro de Rehabilitación física El Rancho que también expusieron sus obras durante el evento. Carlos Benavidez era un diseñador gráfico antes de lesionarse su médula espinal, y hace dos años, decidió retomar su arte, con la ayuda de una tableta para dibujo. Benavidez y otros artistas de El Rancho expusieron sus obras en la entrada de la capilla.

Hermosos y emotivos altares contaban historias de seres queridos. Katia Rivera armó un altar para su hermano Clint que murió en 2008. Rivera contó que su familia siempre había construido altares en el cementerio, incluso antes de que la institución comenzara con el festival anual.

El altar contaba la triste historia familiar. Ashley, novia de Clint, falleció en un accidente. “Ellos decían que siempre estarían juntos, que si uno moría, el otro vendría a buscarlo”, recordó Rivera. Clint no pudo superar el dolor y 10 meses después de la muerte de Ashley se suicidó, contó Josefina Radillo, abuela del joven.

Rivera contó que su hermano, de 22 años, fue enterrado con las cenizas de Ashley en sus manos. “Estarán juntos toda la eternidad”, agregó. El altar mostraba el contrabajo que tocaba Clint, su comida favorita, las tradicionales flores de cempasúchil y fotos que contaban la emotiva historia de amor.

Alejandro y Juliana Villalobos llegaron al evento con sus caras pintadas y vestidos para la ocasión. “Todos los años tratamos de ir por lo menos a un Día de los Muertos”, explicó Alejandro. Juliana dijo que había comenzado con la tradición hace cuatro años, cuando se enteró de que su cumpleaños era en la misma fecha que Día de los Muertos.

Dora Armstrong, en cambio, celebra el día por tradición. “Es un orgullo para mí, porque es parte de mi cultura”, explicó.

Morales dijo que el año pasado habían asistido alrededor de 10,000 personas y que este año esperaban una cantidad similar e incluso mayor. A pesar del número de visitantes, el evento estuvo muy bien organizado, con servicio de transporte que llevaban a las personas desde su auto hasta la cima de la colina, donde se encontraba la capilla y los altares.