Destrucción y muerte a su paso

Megatormenta Sandy deja varios muertos y millones de dólares en pérdidas

Destrucción y muerte a su paso
Residentes de Lindenhurst, Nueva York, caminan y navegan por el medio de una carretera inundada ayer tras el paso de Sandy.
Foto: AP

La supertormenta ‘Sandy’ tocó ayer la costa de Nueva Jersey con vientos de unos 80 millas por hora y arrastró una oleada récord de casi 13 pies de agua de mar a la ciudad de Nueva York, lo que amenazaba los sistemas eléctricos de la ciudad, los de Wall Street y provocó varias inundaciones en el sistema de metro de la ciudad.

La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) de Nueva York desconoce cuándo volverá a funcionar el sistema de transporte público que recorre los cinco condados de la ciudad, ya que primero deberá evaluar el daño ocasionado por las inundaciones, especialmente en la red de metro.

Al cierre de esta edición, al menos 10 personas habían muerto en Estados Unidos a causa de la tormenta que suspendió las campañas presidenciales una semana antes de las elecciones.

Sandy dejó sin energía eléctrica al menos a 3.1 millones de personas a lo largo de la costa nororiental del país, y la compañía eléctrica de Nueva York dijo que amplias secciones de Manhattan quedaron en penumbras. El agua presionaba a la isla desde tres frentes.

Justo antes de que el vórtice alcanzara tierra, la tormenta perdió su estatus de huracán, pero la distinción es meramente técnica, con base en su forma y temperatura interna. Aún tenía vientos con la potencia de un huracán y los meteorólogos fueron cuidadosos al advertir que era igual de peligrosa para los 50 millones de personas que estaban en su camino.A medida que se acercaba, Sandy azotó las grandes ciudades del corredor nororiental “Washington, Baltimore, Filadelfia, Nueva York y Boston” con lluvias y ráfagas de más de 85 millas por hora.

También se combinó con un sistema de clima frío que venía del occidente que la convirtió en una supertormenta peligrosa, un híbrido monstruoso de lluvia, fuertes vientos y nieve.

Sandy golpeó tierra a las 8 de la noche (5:00 hora del Pacífico) a 5 millas de Atlantic City, donde barrió el famoso paseo de la ciudad frente a la costa.

En un intento por reducir los daños de la tormenta, la principal compañía eléctrica de la ciudad de Nueva York cortó el servicio a 6,500 clientes en el área sur de Manhattan, donde se encuentra Wall Street. Pero una porción aún más grande de la ciudad se vio golpeada por apagones causados por las inundaciones y las explosiones de transformadores.”Muchas partes de Nueva York se han quedado sin suministro eléctrico. Tenemos muchos informes de inundaciones. Por favor quédense en sus casas y dejen las calles libres para el personal de salvamento”, dijo anoche el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.

Bloomberg urgió a los neoyorquinos a no llamar al número de emergencias 911 a no ser que se tratase realmente de una emergencia, puesto que se estaban recibiendo unas 10,000 llamadas por hora. La histórica subida del nivel del de mar, en el corazón financiero de la Gran Manzana, provocó que se observaran coches flotando en el área de Wall Street, ya que las aguas del Hudson y el East River inundaron partes costeras de la isla y llegaron a entrar hasta zonas no afectadas por las evacuaciones obligatorias, como el Upper East Side.

Las medidas de precaución neoyorquinas se extendieron ayer hasta la mayor parte de los puentes y túneles de Nueva York, como el emblemático puente de Brooklyn o el de George Washington, por lo que anoche la única conexión entre la isla de Manhattan y el vecino estado de Nueva Jersey era el túnel Lincoln.

El mal tiempo también causó el cierre de los aeropuertos internacionales de La Guardia y John F. Kennedy, que junto al de Newark en Nueva Jersey dan servicio a la ciudad.

Puede que la peor parte se la haya llevado Nueva Jersey, especialmente Atlantic City, que ha quedado prácticamente sumergida bajo las aguas.En ese estado muchas personas quedaron atrapadas en sus hogares tras no obedecer los llamamientos del gobernador Chris Christie, que ordenó la evacuación de unas 115,000, mientras que los albergues sólo refugiaban a unas 2,200.

Debido a la supertormenta, las aerolíneas cancelaron más de 14,000 vuelos, lo que ha alterado los planes de los viajeros en todo el mundo, y el costo de los daños que puede causar la tormenta se ha estimado entre 10,000 millones y 20,000 millones de dólares, lo que significa que podría ser uno de los desastres naturales más costosos en la historia del país.