Obama en su mejor campaña

Pospuso su agenda electoral para mostrar la imagen de líder del país

WASHINGTON.— Quizá parezca que el presidente Barack Obama se bajó del tren de campaña. Pero no es así.

Al comandar la atención a la emergencia generada por una intensa tormenta una semana antes del día de elecciones, Obama utiliza su principal ventaja política en la contienda por la Casa Blanca. Es el presidente.

Claramente, el imperativo de que Obama actúe trasciende la elección. La ira de la supertormenta Sandy es real. En un momento de muerte y peligro, se espera que cualquier presidente se muestre como líder para el pueblo de cualquier estado o distrito electoral.

Pero en un sentido político “y la política es definitivamente parte de esto” Obama tiene una oportunidad de último minuto para hacer campaña simplemente haciendo su trabajo.

El candidato republicano Mitt Romney puede llevar alimentos donados a camiones; Obama puede ordenar ayuda para todo el corredor noreste del país.

Obama, tachado por Romney como el tipo del gobierno grande, es el que está eliminando el papeleo y diciéndole a los gobernadores que lo llamen directamente si se topan con un solo obstáculo burocrático.

La contienda presidencial está empatada o muy cerrada en todos los estados que importan, así que Obama está asumiendo riesgos al cancelar actos de campaña durante días, mientras que Romney reanuda los suyos.

Los asesores de Obama dijeron que la tormenta surgió como un factor imprevisto, por lo que manera como responderán los votantes a las acciones del presidente tampoco es fácil de pronosticar.

Por tres días y contando, no ha habido mítines en los que Obama pida expresamente a los estadounidenses que los reelijan.

republicano de Nueva Jersey Chris Christie, En lugar de ello, los votantes ven imágenes de Obama actuando como líder, o enviando mensajes a la nación desde la Casa Blanca, o tratando de tranquilizar a los afectados en una visita a la Cruz Roja.

Para los votantes independientes e indecisos cansados de la dinámica de Washington, Obama parece actuar sin sesgos partidistas y auténticamente despreocupado por su destino político.

Repentinamente su mejor amigo es un prominente partidario de Romney: el gobernador republicano de Nueva Jersey Chris Christie, con quien Obama recorrerá zonas afectadas por la tormenta.

“El presidente ha estado al tanto de todo y se merece mucho crédito”, dijo Christie en una entrevista para televisión. En contraste, cuando le preguntaron a Christie si Romney vendría a ayudar, respondió: “No tengo idea; tampoco es que me preocupe o me interese”.