Cada vez más reñida la carrera

Los candidatos a Procurador de Distrito apresuran ritmo de campaña
Cada vez más reñida la carrera
Jackie Lacey, considera que puede ganar.
Foto: La Opinónarchivo

Alan Jackson ya apartó el lujoso club Elevate Lunch del centro de Los Ángeles y Jackie Lacey planea una cena elegante en la histórica central de trenes Union Station.

Desde esos sitios ambos candidatos a la Procuraduría de Distrito de Los Ángeles (DA) esperarán la noche del martes los resultados de la jornada electoral. Ahí sabrán a quién contrataron los votantes para ocupar tan influyente cargo. Pero sólo uno de ellos tendrá un motivo para festejar.

Ninguno quiere regresar a casa con las manos vacías. “Definitivamente estoy lista para ganar, hemos liderado una campaña muy fuerte y positiva”, afirma Lacey, viceprocuradora del condado.

“Estoy muy emocionado por la posibilidad de dirigir la principal agencia jurídica del país”, asegura, por su parte, Jackson, asistente de la División de Crímenes Graves del DA.

Con la elección a la vuelta de la esquina, los aspirantes a la Fiscalía del condado han apretado el paso, difundiendo sus nombres y propuestas por doquier, pero también tratando de sacudirse las acusaciones mutuas y las controversias en torno a sus fondos de campaña.

Y es que ambos candidatos aceptaron donativos de personas que han sido juzgadas por delitos graves y, tras ventilarse el asunto en la prensa, han tenido que devolver estos fondos.

A Jackson le dio dinero Victorino Noval, quien estuvo tras las rejas por participar en un fraude de préstamos hipotecarios a finales de la década de 1990. Y Lacey recibió recursos de Kip C. Cyprus, detenido en un operativo contra defraudadores a la Administración Federal de Vivienda en 1999.

“Mi situación es distinta que la de Alan Jackson”, justifica Lacey. “La campaña del señor Jackson permitió que una persona convicta por un delito grave, cuyo historial es visible en internet, donara 114,000 dólares, eso es probablemente un cuarto de los fondos totales recaudados este año”, dijo.

Ella, aclara, no pudo confirmar el historial de Cyprus. “Esta campaña ha trabajado para asegurarnos que tomamos dinero de ciudadanos honorables del condado”, aseguró.

Jackson, no obstante, dice que esta labor muy complicada por el peso de la alcancía de cada candidato. “No hay manera que una campaña de este tamaño haga una intensa investigación de cada donante”, dijo. “Pero esta contienda no es sobre donadores, sino candidatos y sus aptitudes”, subrayó.

La pelea por la Procuraduría de Distrito se había centrado en las ideas hasta que Jackson lanzó la primera piedra. En un anuncio televisivo expuso que Lacey no ha llevado un solo caso en más de diez años, algo que él considera fundamental para ser titular de una oficina con más de 1,000 fiscales.

“Yo he estado en los tribunales por casi 20 años y la señora Lacey no ha puesto un pie en las cortes en más de 13 años”, dijo. “Ella eligió ser una burócrata, pero esto no es sobre teoría, sino práctica”.

Lacey, quien no se ha quedado de brazos cruzados, asegura que Jackson tiene poca experiencia administrativa y que pasaría al menos dos años tratando de entender cómo manejar la oficina.

“Yo he estado más tiempo en los tribunales que él. Para dirigir la Procuraduría de Distrito se necesita más que experiencia en las cortes, experiencia en liderazgo y yo tengo la combinación necesaria”, dijo.

Lo cierto es que el ganador deberá lidiar con un presupuesto más estrecho, que ha pasado de 335 millones a 328 millones en los últimos años, y más reos libres a causa del déficit estatal.

Lacey propone atender el problema dejando el espacio disponible en las cárceles a los reos violentos y ampliando el programa de Libertad Condicional del condado. Jackson, por su parte, recomienda supervisar más a lo que salen de prisión, crear un grupo especial que se enfoque en sus necesidades y contratar el servicio de reclusorios fuera del estado.