Corren su propio maratón

Miles ignoran la cancelación de la prueba de NY, y de paso ayudan
Corren su propio maratón
Los corredores pasan entre los escombros por las calles de Manhattan Beach. En el recuadro, cepillos de dientes para los damnificados. [AP]

NUEVA YORK (AP/EFE).— Olvide la cancelación. Miles de maratonistas llegaron ayer por la mañana al Central Park de Nueva York para lo que se prepararon durante mucho tiempo: correr 42.195 kilómetros (26.2 millas).

Eso a pesar del abrupto anuncio del viernes de que el maratón más grande del mundo sería cancelado debido a la tormenta Sandy.

Procedentes de las cuatro esquinas del mundo, los deportistas corrieron de manera informal ayer por la mañana por las banquetas exteriores y los caminos internos del gran parque, en recorridos que cada grupo ha establecido para lograr la distancia.

Otros cientos, vestidos con sus camisas de la competencia y con mochilas llenas de provisiones, tomaron el ferri hacia la castigada Staten Island y corrieron a ayudar a los vecinos que fueron los más afectados.

Poco después del amanecer, grupos de corredores comenzaron a congregarse en los extremos del Central Park para calentar, tomar fotos, y dejar ropa y otros artículos para las víctimas de la tormenta.

“Estoy en el Ejército y podría ser desplegado”, dijo Rubén Arredondo, de Los Ángeles, quien llegó al parque a las 6:45 a.m. para unirse a un grupo llamado Reemplazo del Maratón, que se organizó por internet sólo unas horas antes.

Entre los muchos españoles y latinoamericanos destacaba un grupo de Sevilla encabezado por Rafael Vega y José María Gallego, dentro de un proyecto solidario para recoger dinero en favor de niños afectados por cáncer.

Vega aclaró que no se trata de falta de respeto por las víctimas de Sandy, sino que consideran que la prueba podría haberse disputado en Central Park “sin absorber recursos” necesarios para los damnificados en otras zonas de la ciudad.

“Hemos venido a correr y correremos, no hacemos daño a nadie, y en muchos casos recaudamos dinero para destinarlo a obras benéficas”, dijeron de forma unánime otros corredores.

Un español, José Luis, criticó a la ciudad de Nueva York: “Dijeron que iban a mantener la carrera, hemos venido los turistas, y luego anuncian que la cancelan”.

Los italianos se juntaron cerca del Hotel Plaza. Los alemanes comenzaron desde Columbus Circle. Todos se internaron en el parque para hacer su propia carrera.

Algunos trotaban alrededor del parque en sentido del reloj, otros en contrasentido, sorprendiendo a los que paseaban a sus perros con un poco de color.

“Muchas personas sólo querían terminar lo que comenzaron”, dijo Lance Svendsen, quien organizó un maratón alternativo llamado Run Anyway (Corre de todas formas). A las 8:45 de la mañana, su grupo había enviado cinco olas de corredores desde la línea oficial de meta que todavía no desmontaban.

“Es increíble. Calculo que han sido unas 600 personas hasta ahora”, dijo.

Fue una evocación del maratón original de la ciudad de Nueva York en 1970, cuando participaron 127 personas y se corría todo dentro del Central Park.

Con la cancelación, todos los corredores de este año tienen garantizada la entrada a la competencia de 2013, aunque no todos están seguros de poder acudir.