El ABC del look de una madre a los 30

La clave para lucir espectacular es mantenerte elegante y bien presentada a cualquier edad.
El ABC del look de una madre a los 30
Seguro si eres mamá a los 30 ya tienes un estilo propio.
Foto: Flickr

Te acuerdas lo difícil que era vestirse a los 13 cuando ya no eras una niña pero tampoco estabas en la adolescencia? Pues bien, seas o no seas madre a los 30, te puede suceder algo parecido: es hora de dejar atrás los años de juventud para adentrarnos de una buena vez a la adultez, el tema está en no caer en un atuendo que nos agregue más años de los que tenemos, ¿no?

A esto hay que sumarle lo complicado de encontrar un estilo adecuado para todos los roles que cumplimos día a día -el de profesional, ama de casa, esposa y claro, el de mamá-. ¿Qué es lo apropiado para una madre a los 30? ¿Qué prendas son las que debemos usar?

Estás atenta de las necesidades de tu familia 24/7, andas de aquí para allá todo el santo día, pero eso no quiere decir que tengas que perder el glamour: la regla de oro que debemos recordar cada mañana cuando nos preguntamos “¿qué me pongo?” debe de ser tener presente que antes que nada somos mujeres y que vernos bien, nos hace sentir bien.

No somos adolescentes

Entonces, partamos de la base de que a los 30 ya sabemos qué es lo que nos queda bien y qué no, conocemos nuestro cuerpo y lo aceptamos tal cual es y, para esta altura, ya tenemos más o menos un estilo definido.

El tema está en entrar a la tercera década de nuestras vidas con un look que hable de nuestra experiencia en la vida, de la seguridad que hemos ganado con los años, de nuestra feminidad… el error está cuando -por no querer parecer viejas- nos hacemos las adolescentes con prendas diseñadas exclusivamente para ellas.

Es verdad que podemos tomarnos ciertas licencias pero aceptémoslo: ya no tenemos 20, olvidemos esas camisetas con frases provocadoras y lo excesivamente corto.

Podríamos decir que una madre a los 30 es una persona joven pero con más elegancia, es una mujer que prioriza lo que le queda bien a lo que ve en las pasarelas, alguien que se viste guiada por sus gustos propios, no por lo que usa una modelo de revista.

Los accesorios

El ABC está en conseguir un estilo que combine lo clásico con lo sofisticado y lo chic y para esto el secreto está en los accesorios.

Claro está que para saber qué accesorios usar, una madre de 30 debe tener presente la edad de su hijo, ya que -por ejemplo- con un bebé de seis meses que te jala del cabello y de tus alhajas y que tienes cargado mucho tiempo, la opción del uso de aretes puede resultar un tanto peligrosa y los tacones súper incómodos. Si eres madre de un pequeñín de meses, consíguete unos zapatos que te sean confortables pero que te luzcan; juega con cinturones, con distintos peinados recogidos y con el maquillaje.

Si tu hijo es más grande, es hora de invertir en toda clase de accesorios. Bolsos, zapatos, anillos, colgantes: a los 30 ya has ganado cierta estabilidad económica y es el momento perfecto de salir de shopping en busca de estos accesorios que -si son de calidad- duran toda la vida y son atemporales. Los usarás siempre.

Ármate de un buen bolso grande, un par de carteras pequeñas, unas botas altas, otras que sean a los talones, unos zapatos marineros y, para esa ocasión especial, unos bellos tacones.

Un buen truco es comprar todas las prendas básicas en lugares baratos y gastar un poco mas en objetos que marquen la diferencia.