Los partidos

Si tratamos el aspecto puramente económico en las elecciones de hoy se presenta un factor que era desconocido: el escoger entre un candidato que ha fracasado y otro que fracasaría igualmente.

No se precisa mucha imaginación para deducir que una de las principales causas de la crisis financiera-económica es la exportación de millones trabajos que ambos partidos invocaron con tanto entusiasmo y que en los debates brilló por su ausencia como verdadera materia de discusión. El sostener que los empleos simplemente puedan regresar del Oriente es una burla a la nación.

Pero todo esto nos llega a un aspecto realmente preocupante y es que el sistema dual de agrupaciones políticas no parece funcionar en las actuales circunstancias. El proceso de un candidato opuesto al otro después del consabido derroche de millones de dólares en un proceso conocido como primarias hace pensar que tal vez sea conveniente otra alternativa con otros partidos y diferentes reglas del juego.

De otra manera se enfrenta a la misma rutina disfrazada de ilusión. Al respecto cabe recordar la frase de Ambrose Bierce: “El ciudadano goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros”.