Una joya para el recuerdo

Técnica suiza permite transformar las cenizas fúnebres de los seres queridos en preciosos diamantes para anillos, aretes, pulseras o colgantes
Una joya para el recuerdo
Yasmín de la Vega muestra algunas de las joyas.
Foto: EFE

MADRID, España.— Existe una joya única de incalculable valor para quien ha perdido a un ser querido. Una técnica suiza que permite transformar las cenizas funerarias en diamantes se ha convertido para muchos en un reencuentro con esa persona tras la muerte, lejos de lápidas y urnas, que llevan consigo con ternura.

“La magia de nuestro servicio es que cuando entregas un diamante estás prácticamente devolviendo este ser querido al seno de la familia”, asegura Yasmín de la Vega, fundadora de Algordanza Ibérica, filial de la firma suiza que desde 2004 crea gemas mediante un proceso científico avalado con la certificación ISO 9001.

La tecnología y las emociones se dan la mano en esta idea que nació en la Academia de Ciencias de Rusia y que se lanzó en Suiza como una “propuesta única”, asegura, porque “es el único laboratorio que puede conseguir diamantes únicamente provenientes del cuerpo humano sin añadidos ni manipulaciones de color”.

El proceso consiste en “extraer el carbono existente en las cenizas”, que se purifica y se convierte en un 99,99 % de átomos de carbono, detalla De la Vega. Después, gracias a la una tecnología a altas temperaturas y presiones, se crea el ambiente adecuado para el cultivo del diamante tras varias semanas.

Detrás de esta transformación en laboratorio existe el deseo de preservar la esencia humana más allá del recuerdo, un anhelo que comparte todo el que acude a esta empresa, y que en un alto porcentaje son “padres que han perdido a sus hijos”, asegura.

Los honorarios, que parten de 3,500 euros (unos 4,500 dólares) y pueden llegar hasta 28,000 (unos 36,000 dólares) dependiendo del quilataje y el número de gemas, incluyen un servicio muy personal, porque los trabajadores, considerados “ángeles” por sus propios clientes, desempeñan sus funciones “con un trato muy cercano y cuidadoso”, asegura.