Reflexología: la técnica milenaria de autocuración

La reflexología se ha utilizado por más de 5 mil años. No se sabe a ciencia cierta donde se originó…

Reflexología: la técnica milenaria de autocuración
Foto: Stock.Xchng

La reflexología se ha utilizado por más de 5 mil años. No se sabe a ciencia cierta donde se originó la modalidad, lo que sí se sabe es que eruditos del oriente conservaron la práctica y transfirieron los conocimientos generación tras generación hasta llegar al occidente, donde tiene el gran potencial de beneficiarnos a todos.

¿De qué se trata?

La reflexología se considera un tratamiento no invasivo que aplica presión alterna en diferentes zonas o mapas de reflejo que se encuentran en las manos, pies y orejas, los cuales se correlacionan con los diferentes órganos del cuerpo humano. La estimulación de estas zonas de reflejo para ayudar a solucionar problemas de salud, de una manera natural, ha probado ser muy efectiva.

¿Cómo se aplica?

Las manos, pies y orejas, se dividen en zonas que corresponden a diferentes órganos del cuerpo. Existen mapas de estas zonas que han sido pasados de generación a generación por los profesionales practicantes de esta modalidad. Por ejemplo, el pie derecho le corresponde al lado derecho del cuerpo. En este lado se encuentran el hígado y la vesícula. El pie izquierdo le corresponde al lado izquierdo del cuerpo, en ese lado se encuentra el corazón. La terapia puede ser aplicada en una sesión que integre todas las zonas afectadas o puede ser trabajada por zonas individuales, todo depende del enfoque que se le quiera aplicar al tratamiento.

¿Cuáles son los beneficios?

Aunque esta práctica no se utiliza como herramienta de diagnóstico de ninguna enfermedad o padecimiento, sí se conoce y se ha probado científicamente que es muy efectiva en conjunto con tratamientos médicos tradicionales. Es sumamente eficaz aliviando problemas de ansiedad, padecimientos cardiovasculares, cáncer, disturbios metabólicos como la diabetes, simples dolores de cabeza y sinusitis, entre otros. El propósito de este tratamiento es aliviar los órganos afectados liberando el exceso de estrés atrapado en el sistema nervioso, para de esa manera facilitar la curación y la regeneración de los tejidos, complementando el tratamiento médico tradicional. Hay que recalcar que el reflexologista no cura a la persona, este solo asiste al cuerpo con su terapia para que éste pueda regenerarse.

Se ha probado que el cuerpo humano responde positivamente al tacto, lo cual permite que la curación se lleve a cabo en todos los niveles. Al momento de buscar tratamiento médico para cualquier padecimiento, es muy importante que estudiemos y consideremos todas nuestras opciones y que integremos las tendencias más modernas con las tradicionales para lograr óptimos resultados.