Pesto de albahaca para pasta

La comida italiana se ha convertido en una comida reconocida mundialmente por su exquisito sabor. Vale…

Pesto de albahaca para pasta
Foto: Wikimedia Commons

La comida italiana se ha convertido en una comida reconocida mundialmente por su exquisito sabor. Vale aclarar que no es solamente la pasta, una comida adoptada por el mundo entero, son también las salsas, los postres, las tartas, los panes y las cremas de este país europeo, los platos que han cautivado tanto a catadores expertos como a comensales de todo el globo.

No en vano, los restaurantes de cocina italiana son reconocidos y reseñados por la guía Zagat como la cocina más popular dentro de la cultura estadounidense y japonesa, según publicó USA Today.

Además, la comida italiana es fácil de preparar en casa ya que entre más rústica, más se acerca al sabor original, así que si lo que estás buscando es darle un giro a las salsas con las que preparas tu pasta predilecta, omelets o platos a base de tomate, ¿por qué no preparar un delicioso y tradicional pesto italiano?

El pesto es una salsa típica italiana, que viene de Génova y específicamente de la región de Liguria al nor-occidente de Italia. De hecho, el nombre pesto viene de la palabra italiana pestare que significa machacar o moler en mortero, la forma en la que se supone debe prepararse esta salsa, según aparece en Wikipedia.

El pesto es una salsa muy sencilla a base de albahaca, piñones y aceite de oliva, aliñado con ajo y quesos secos como el parmesano o pecorino, quesos típicos producidos en la región de Liguria. Así que para un pesto excepcional, aquí la receta de Weldon Owen que aparece en el libro “Vegetarian”:

PESTO

Porciones: 1 Taza

Ingredientes

1/4 Taza de piñones

4 Tazas de hojas de albahaca sueltas (para un sabor más tradicional puedes utilizar hojas frescas de albahaca genovesa)

2 Dientes de ajo cortados

1/2 Taza de queso parmesano rallado (puedes sustituirlo por queso pecorino)

1/4 Taza de aceite de oliva extra virgen

Sal al gusto

Aceite de oliva para almacenar y conservar

Preparación

Pre-calienta el horno a 350ºF (180ºC).

Coloca los piñones separados en una lámina para horno e introduce al horno caliente. Deja dorar por 5 o 10 minutos hasta que los piñones tomen un poco de color pero asegúrate de que no se quemen y deja que se enfríen.

Lava las hojas de albahaca y seca a fondo. Puedes usar un escurridor de ensaladas o un colador y luego terminar de secar con toallas de papel cocina. Asegúrate de que las hojas no queden con gotas de agua.

Coloca los piñones tostados, la albahaca, el ajo y el queso en un procesador de comida (si no tienes procesador puedes utilizar la licuadora). Presiona el botón de encendido y apagado constantemente hasta que las hojas de albahaca queden picadas en trozos pequeños pero visibles.

Con el motor de la licuadora corriendo en bajo, agrega lentamente a la mezcla de albahaca, ajo, piñones y queso, así como el aceite de oliva. Asegúrate de que los ingredientes queden mezclados pero que tu mixtura no se convierta en una mezcla suave y agrega sal al gusto.

Sirve el pesto sobre la pasta o utilízalo para una omelet.

Para guardarlo, sirve el pesto en un tarro de vidrio y cubre la superficie con un poco de aceite de oliva para evitar que se oxide. Cubre el tarro y refrigera.