Un acto que previene la gripa en tu familia

Te damos algunas recomendaciones para evitar la gripe en tu familia.

Un acto que previene la gripa en tu familia
Prevenir la gripe es sencillo.
Foto: Flickr

El invierno se acerca y con él llega la amenaza de la gripe, infección viral más fuerte que un resfriado que por casi una semana nos tiene al jaque con fiebre, dolores corporales, cefálea, tos seca, estornudos y más.

Es fácilmente transmisible, por eso si uno en casa se enferma, todos podemos terminar enfermos, de ahí que es clave actuar de antemano: vacunarte previene la gripa, pero también puedes prevenirla con una serie de simples hábitos en tu familia.

El virus de la gripe se transmite de persona a persona por las secreciones respiratorias o por las gotitas expulsadas al estornudar o toser; también cuando tocamos algún objeto contaminado y luego nos llevamos las manos a la boca, nariz u ojos. Para no enfermarnos hay que tener altas las defensas del organismo y evitar en lo posible el contacto con el virus. Te contamos cómo:

-Vacunación: La vacuna antigripal es el método mas eficáz de prevención ya que evita que te enfermes y que le transmitas a otros el virus. Todos deberíamos de aplicárnosla desde los 6 meses de vida, salvo ciertos grupos como las embarazadas durante el primer trimestre, los alérgicos al huevo y quienes tengan antecedentes del síndrome de Guillain-Barré.

Las cepas del virus mutan con facilidad año tras año, por eso es que es necesario vacunarse preferentemente cada otoño -antes de que lleguen los primeros fríos- porque una vez vacunado el cuerpo tarda unos quince días en generar niveles óptimos de anticuerpos protectores.

-Lavarse las manos: Es primordial que difundamos este hábito en casa, la higiene de las manos es elemental para prevenir cualquier enfermedad. Este simple hábito previene la gripa y se logra haciendo que todos se laven las manos cuando lleguen a casa y antes de manipular cualquier alimento.

-Evitar los espacios cerrados y con gran cantidad de gente: Ya lo dijimos, para contagiarse, basta sólo respirar cualquier micropartícula contaminada segregada por un simple estornudo. Si estás obligada a estar en ambientes muy habitados, procura que por lo menos estén bien ventilados para evitar la concentración de microorganismos.

-Provee una alimentación saludable: Ten por seguro que la comida chatarra no garantizará que tu sistema inmune y el de tu familia se mantengan fuertes. Para prevenir la gripa hay que comer sano y aumentar sobre todo el consumo de alimentos ricos en vitaminas C y A como los cítricos y las verduras de hojas verdes. El ajo, la cebolla y la remolacha son también alimentos que aumentan las defensas del cuerpo.

Utiliza humificadores o vaporizadores: Tener las fosas nasales resecas es una especie de invitación al desarrollo de microorganismos, por eso es necesario mantener el grado de humedad ambiental adecuado; especialmente cuando tenemos la calefacción prendida. Un humificador prendido en la noche -ubicado a por lo menos diez pies de la cama- evitará que las mucosas nasales se resequen.

Todas sabemos lo feo que es tener a nuestro hijo enfermo: nos sentimos súper impotentes cuando lo vemos sin ánimo en la cama, sabemos que se siente mal y que solo podemos hacer lo que nos dijo el doctor y esperar que el tiempo haga lo suyo (proporcionando una buena dosis de mimos extra, claro). No es mala idea entonces actuar en la prevención; el tiempo es hoy.