Reviven plan para nuevo distrito latino

Centroamericanos reclaman su Distrito Histórico en Los Ángeles

Enterrado en 2011 por la burocracia del gobierno de Los Ángeles y las diferencias entre residentes, el proyecto para establecer el Distrito Histórico Cultural Centroamericano fue resucitado esta semana en el Concejo Municipal, ahora con el compromiso de seguir su avance hasta que sea una realidad.

En junio de 2007, líderes de los vecindarios MacArthur Park, Westlake y Pico-Union, hogar de la comunidad centroamericana más grande en esta ciudad, presentaron al municipio la última solicitud para conformar la demarcación, pero el 18 de agosto de 2011 expiró su tiempo legislativo.

No hubo acuerdos en cuatro años porque los activistas se toparon con la oposición de judíos, asiáticos y mexicoamericanos, y con problemas internos respecto a los límites geográficos y el nombre que llevaría el distrito.

Por casi diez años este proyecto ha avanzado lentamente, mientras en ese período se concretaron otros: se fijaron las fronteras de Koreatown y se crearon la Pequeña Etiopía, la Pequeña Bangladesh, la Pequeña Armenia y el Distrito Histórico del Pueblo Filipino.

El martes, a petición de la oficina del concejal Ed Reyes, que representa la zona en el Ayuntamiento, el asunto volvió a considerarse y fue aprobado en el Comité de Educación y Vecindarios del Cabildo. Su presidente, Bernard Park, pidió incluso no dejar morir la propuesta otra vez.

“Algunos de estos grupos comunitarios son muy serios en este asunto. No deberían esperar cinco o siete años para tener estos nombramientos finalizados, que legítimamente representan a una comunidad”, señaló el concejal y ordenó darle seguimiento puntual al tema.

Para darle más peso a la iniciativa, Reyes también solicitó incluir el informe titulado “Honrando y celebrando la herencia de los centroamericanos en Los Ángeles”, que destaca las contribuciones de estos residentes a la economía, cultura y sociedad de esta metrópoli.

Se calcula que más de 100,000 centroamericanos viven en la región donde se propone el distrito.

“Esto debió haberse aprobado desde hace años”, dijo Francisco Rivera, presidente de la Mesa Redonda Nacional Centroamericana, uno de los impulsores del proyecto. “No ha habido la voluntad para crear la Pequeña Centroamérica”, agregó.

Salvador Sanabria, director ejecutivo de El Rescate, confía en que este segundo impulso será el definitivo. “Me alegra que finalmente habrá luz al final de túnel y que las contribuciones de cientos de miles de personas originarias de siete naciones de Centroamérica sean reconocidas”, expresó.

Para el activista, ignorar las aportaciones de esa comunidad es como querer tapar el sol con un dedo. Sanabria resalta que los centroamericanos merecen que se les otorgue un espacio simbólico por ser buenos residentes, generar impuestos, crear empleos y mejorar la calidad de vida de los barrios.