Hostess anuncia cierre definitivo

Miles se quedarán sin empleo tras fracasar mediación con el sindicato

Las instalaciones de la empresa Hostess en Atwater Village y Glendale, en el sur de California, estarían entre las primeras en cerrar después de que un juez de bancarrota aprobara un plan de la la compañía para iniciar su proceso de cierre total.

La planta de Atwater emplea 125 trabajadores. Su tienda al menudeo en Glendale podría permecer abierta mientras dure el inventario de Twinkies, Ding Dongs and Ho Hos.

La empresa ha anunciado que podría comenzar a vender algunas de us marcas de pan como Twinkies, Ding Dongs y otras.

Un tribunal estadounidense de quiebras aceptó la petición del gigante de la panadería Hostess Brands de cerrar la empresa por una huelga que ha frustrado su plan de recuperación, lo que supondrá el despido de 18,500 trabajadores.

El juez federal Robert Drain aprobó la solicitud de Hostess “para el cierre ordenado de sus operaciones y la venta de sus activos”, señaló la empresa en un comunicado.

La decisión del juez se tomó después de que la compañía y el sindicato que convocó la huelga no lograron un acuerdo en un proceso de mediación solicitado el pasado lunes por el propio magistrado.

Hostess cerrará 33 centros de producción, 565 puntos de distribución y 570 tiendas en todo el país y venderá sus marcas más famosas.

La empresa explicó que inicialmente retendrá a unos 3,200 trabajadores para llevar a cabo un proceso ordenado de cierre, si bien reconoció que 17,400 empleados perderán su puesto de trabajo tras las primeras 16 semanas y los restantes se quedarán en el paro más adelante.

Hostess anunció el pasado viernes el cierre, después de que una huelga de panaderos puso a la empresa en una crítica situación financiera.

La compañía lamentó esta semana que el Sindicato de Trabajadores de Panadería, Dulces, Tabaco y Cereales celebrara la huelga después de que un juzgado de bancarrotas acordara concesiones por parte de los empleados, pero sin tener en cuenta que otro sindicato mayoritario en la empresa sí había aceptado los términos de la reestructuración para intentar salvar la entidad.

La empresa recalcó que, debido a su mala situación financiera, carece de los recursos económicos necesarios para sobrevivir durante un conflicto laboral que ha paralizado sus actividades de producción.

Hostess, con sede en Irving (Texas), se había declarado en suspensión de pagos por segunda vez en enero pasado para intentar reestructurar sus operaciones a fin de reducir su abultada deuda, de la que culpaba a su estructura de costes.