Medidas contra los tsunamis

Construyen nuevo puerto en Crecent City, una villa de pescadores

CRESCENT CITY, Calif.— No importa si la tierra se mueve en Chile, Alaska o Japón, la formación del lecho marino junto a la costa oeste de EE.UU. generalmente hace que cualquier tsunami golpee la pequeña ciudad portuaria Crescent City en California.

Las agitadas aguas entran en la bahía para embarcaciones y luego se van, separando los muelles de los pilotes, rompiendo barcos y dejando el principal motor económico de la ciudad como si hubiera sido bombardeado.

Es lo que ocurrió en marzo 2011, cuando un terremoto japonés provocó un tsunami que hundió 11 embarcaciones, causó daños en otras 47 y destruyó dos tercios de los muelles del puerto.

Las autoridades portuarias esperan que ese tsunami sea uno de los últimos entre los muchos que han obligado a hacer reparaciones importantes en Crescent City, una diminuta villa de pescadores comerciales en la escarpada costa al norte de California.

Las autoridades están gastando 54 millones de dólares para construir el primer puesto de la Costa Oeste capaz de resistir el tipo de tsunami que se espera que ocurra una vez cada 50 años, el mismo tipo que azotó la costa en 2011, cuando la ola más grande en el puerto de embarcaciones midió 8.1 pies y las corrientes se estimaron en 22 pies por segundo.

Las autoridades están construyendo 244 nuevos pilotes de acero, que medirán 30 pulgadas de diámetro y 70 pies de largo. Treinta pies o más se hundirán en el lecho de roca. El muelle más cerca de la entrada medirá 16 pies de longitud y 8 pies de profundidad para soportar las olas entrantes. Los pilotes se extenderán 18 pies por encima del agua, de manera que las olas 7.5 pies hacia arriba y 7.5 pies hacia abajo no romperán los muelles.

Crescent City no fue el único puerto de la Costa Oeste golpeado por el tsunami, que fue provocado por un terremoto de magnitud 9.0 en Japón. Las olas rompieron muelles y hundieron embarcaciones en Santa Cruz, y provocaron daños similares en Brookings, Ore., apenas al norte de Crescent City. Pero su ubicación geográfica no los hace tan vulnerables a tsunamis múltiples.

“Normalmente, Crescent City es quien recibe el golpe por todos nosotros”, dijo Ted Fitzgerald, capitán del puerto Brookings.

Desde que se instaló un medidor de olas en el puerto de embarcaciones en 1934, este pequeño puerto ha sido azotado por 34 tsunamis, pequeños y grandes. Generalmente sufre los daños más grandes y las olas más grandes de la Costa Oeste, dijo Lori Dengler, profesora de geología en la Universidad Estatal Humboldt.

Una ola provocada por un terremoto en Alaska el Viernes Santo de 1964 provocó la muerte de 11 personas e hizo desaparecer 29 manzanas de la ciudad. Eso ocurrió 10 años antes de que el puerto de embarcaciones se construyera.

Cuando las olas azotaron el puerto en 2011, todavía estaban reparando los daños de un tsunami que lo golpeó en 2006. Las autoridades ya tenían un plan para enfrentar futuros tsunamis, dijo Ward Stover, dueño de Stover Engineering en Crescent City, que elaboraron juntos el plan.

La construcción se ha caracterizado por un retraso tras otro. El financiamiento del gobierno fue lento, y un taladro hecho a medida para instalar los pilotes a gran profundidad en el lecho de roca se rompió. De manera que las autoridades cambiaron el sistema para instalar muelles temporales de la manera tradicional, golpeando los pilotes, para poder soportar el invierno. Varias de las 60 embarcaciones de pesca comercial con base en Crescent City todavía están amarradas en la bahía exterior. Otras han tenido que arreglárselas sin agua ni electricidad.

El tsunami de marzo 2011 fue una llamada de atención para comunidades en toda la Costa Oeste. Muchas mejoraron los planes de evacuación en caso de tsunami y organizaron simulacros de evacuaciones.