Camiones de carga blanco de cárteles

Mafias mutan del narcotráfico al robo de mercancías en las carreteras de México.
Camiones de carga  blanco de cárteles
La presencia de los cárteles como el Golfo, los Zetas y Caballeros Templarios es evidente en las carreteras del país.
Foto: Archivo

MÉXICO, D.F.— Los ladrones se subieron al camión que estaba a punto de entregar un millonario cargamento de electrodomésticos en el Estado de México, fueron directo al tomacorriente y en menos de un minuto instalaron un “jammer”. El aparato bloqueó la señal satelital de rastreo.

El nivel tecnológico de los criminales dio la alerta: la delincuencia organizada saltaba a las carreteras del país para ponerse al tú por tú con poderosos recursos a las compañías especializadas en seguridad de transporte de carga.

“La política contra las drogas del presidente Felipe Calderón mudó a los narcotraficantes al robo de mercancías”, denuncia Adrian Charansonnet, secretario de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS). “Ahora es necesario controlar la proliferación de compañías improvisadas que no están al nivel de profesionalización”.

AMESIS y otras agrupaciones como la Asociación Mexicana de Seguridad Privada, Información, Rastreo e Inteligencia Aplicada (AMSIRIA) y la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), que aglutinan más del 50% del ramo, denuncian la presencia de los cárteles como el Golfo, los Zetas y Caballeros Templarios en las carreteras del país.

Se trata de una mutación con el poder económico suficiente para penetrar y corromper a los más fieles secretarios de las empresas para hacerse de horarios, rutas y puntos de mayor vulnerabilidad.

Los bandidos equipados con el jammer, por ejemplo, sabían exactamente qué hacer. Una vez que se hicieron del botín, llevaron el tractocamión a una bodega y sólo uno de ellos quedó en custodia.

Después de largo rato de aburrimiento, el malandrín desconectó el bloqueador de señal para encender un cigarro. Aspiró fuerte y volvió a conectar todo. “¡Así los rastreamos y vimos el tamaño del enemigo!, detalla Caransonnet.

“El ejército los diseminó de sus zonas de control y algunos cabecillas se fueron a lo más sencillo”, describe Alberto Rivera, de AMSIRIA . “Vieron en el robo del transporte un cheque en blanco”.

Actualmente del total de los 10 millones de unidades de transporte registradas en México se calcula que sólo alrededor de un millón se encuentran debidamente protegidas a pesar de que el robo subió hasta más del 50% desde 2007.

Las zonas conurbanas de las dos principales ciudades del país (el Distrito Federal y Monterrey) son las más atacadas, incluye el estado de México y los estados que cruzan del norte al centro: Durango, San Luis Potosí, Nuevo Laredo, Reynosa y Saltillo. También del sureste a la capital mexicana, principalmente Veracruz.

Los blancos favoritos son electrónicos, materiales para construcción, vinos, licores, cervezas, juguetes de temporada… ¡cualquier tipo de mercancía no perecedera!

“El problema es que no solo perjudican a las empresas al venderlos hasta menos de la mitad del precio en el mercado negro, sino que en algunos casos los productos son alterados con un alto riego para los consumidores”, detalla Yolanda Bernal, de ANERPV. ” Imagínese lo que puede pasar con farmacéuticos o vinos”.

Para contrarrestar los daños, los empresarios contratan las firmas de custodia y rastreo satelital que hoy tienen una posibilidad de recuperación del vehículo del 98%, siempre y cuando se reporte en las primeras horas del atraco o incluso antes de que se concrete el delito.

Charansonnet cuenta el caso de un servicio especial de protección que la compañía dio a un alto político mexicano. En la carretera México-Querétaro el chofer activó el botón de pánico cuando un desconocido amenazó con una pistola desde otro vehículo.

“En menos de nueve minutos pudimos comunicarnos con las autoridades y así alejaron a los agresores”.

Las empresas de protección al robo de transporte cuentan actualmente con plataformas y mapas del delito que son compartidas en la base de datos de la estatal Plataforma México, además de convenios con policías municipales, estatales y federales. “Hasta ahora están colaborando bien”, describe Rivera.