Detenidos por protestar

Empleados de Walmart denuncian las represalias por querer formar un sindicato.
Detenidos por protestar
La manifestación fue contra la supuesta explotación a la que Walmart somete a sus empleados con bajos sueldos.
Foto: Archivo

Afuera de la tienda Walmart de Paramount, tirada sobre el bulevar Lakewood, María Gómez no dejaba de gritar: “¡Sin justicia, no hay paz!”. Era una de las aproximadamente mil personas que ayer por la mañana participaron en una protesta que dejó un saldo de nueve arrestos.

Adentro de la tienda Rosalba Franco continuaba atendiendo a los clientes en el área de farmacia. “Yo no sé qué está pasando, yo sólo vengo a hacer mi trabajo y me voy a mi casa”.Ella era una de las que decidió no sumarse al paro laboral al que convocó el movimiento OUR Walmart en el día de más ventas del año, el llamado Viernes Negro.

“Estamos luchando por nuestros derechos, nos han recortado muchas horas, anteriormente nada más trabajábamos en un departamento y ahora nos tienen en varios, con el mismo sueldo”, comentó María, empleada en el área de jardinería de esa misma tienda.

Mientras que Rosalba señaló: “A mi nadie me pidió irme a huelga, lo que están haciendo es personal y opcional de cada quien, respeto la opinión de ellos, es como cada quien se siente y como les ha ido, quizá a ellos no les ha ido como a mi, yo les respeto sus opiniones como espero ellos respeten la mía”.

La manifestación en contra la supuesta explotación a la que Walmart somete a sus empleados con bajos sueldos, estuvo apoyada por sindicatos, líderes religiosos y miembros del movimiento Occupy LA, quienes bloquearon la principal avenida de la ciudad de Paramount.

Javier Angulo, director de relaciones comunitarias de Walmart, aseguró que la movilización afuera de la tienda no afectó las ventas del día y que ninguno de los 300 empleados de esa sucursal, de los que les tocó trabajar en el Viernes Negro, faltó a sus labores para participar en la protesta.

“La realidad es que Walmart ha tenido el Black Friday más existoso que nunca, tenemos muchos asociados (empleados) trabajando y muchos consumidores comprando”, mencionó.

A través de un comunicado Bill Simon, presidente de Walmart en Estados Unidos, respondió al sindicato UFCW al asegurar que la noche del Thanksgiving sólo hubo 26 protestas en todo el país en contra de la compañía, pero que ninguno de los participantes era empleado.

En todo el condado de Los Ángeles, Walmart cuenta con más 12 mil “asociados”, de los cuales, a decir de Angulo, sólo entre 20 y 25 han participado en la huelga.

Angulo aseguró que Walmart ofrece sueldos competitivos, la oportunidad de crecer en la compañía, tener beneficios médicos y bonos.

“Nosotros les llamamos asociados, porque el éxito de la compañía es el éxito de ellos. Con relación de las protestas, la realidad es que nuestros asociados están aquí trabajando y ninguno ha salido a participar en la protesta, hay algunos que están ahí, pero en su tiempo libre”, agregó.

Sin embargo, José Herrera y su esposa Mirna Villa aseguraron que ellos tenían turno de entrada a las 5:00 de la mañana, pero decidieron faltar para sumarse al paro laboral.

“Estoy en huelga por la represalias que existen en la compañía, prometen cosas que no cumplen, nos quitan horas de trabajo, ya estamos cansados, en los últimos cinco años nos exigen más como trabajadores y con el mismo sueldo”, comentó Herrera.

“Yo empecé a sentir mucha presión de un ‘manager’, me empezó a tratar mal y me discriminó por mi religión, que porque soy cristiana era muy suave con mis empleados cuando yo era jefa de departamento, que necesitaba ser más dura, y por eso me bajaron de puesto y de sueldo”, agregó Villa.

La protesta que había iniciado a las 10:00 de la mañana se extendió hasta el mediodía, cuando agentes del Sheriff decidieron advertir a los trabajadores que se dispersaran o los arrestarían.

Como acto de desobediencia civil, nueve personas permanecieron sentadas en el bulevar Lakewood por lo que fueron llevadas a prisión.

Pedro López y su esposa Miriam salieron de la tienda Walmart cargando un televisor de 32 pulgadas que compraron en oferta por $250 dólares.