Inseguridad en México afecta turismo educativo

Estudiantes del extranjero han dejado de viajar a México por temor
Inseguridad en México afecta turismo educativo
En marzo de 2011, el presidente Barack Obama lanzó la iniciativa "100,000 Strong in the Americas", para incrementar el intercambio educativo entre EEUU y América Latina con el fin de hacer una región "próspera" a través de líderes e innovadores formados por todo el continente.
Foto: Archivo

MÉXICO, D.F.— “Mis amigos dicen que estoy loco, pero aquí estoy disfrutando el mejor momento de mis 20 años de vida”. George Fredlud hizo maletas por su cuenta, a pesar de las advertencias de viaje a México, y voló desde Minessota hasta Cuernavaca (centro) para estudiar español con miras a ser un hombre de negocios preparado para ejercer en cualquiera de los dos países.

Hoy es uno de los cuatro de alumnos semanales que aún conserva la Escuela Universal de la Lengua, en Morelos, el estado que durante 35 años logró hacerse de un boyante turismo educativo con la más alta presencia de estudiantes de Estados Unidos (90%), Canadá, Europa y Asia.

Hasta antes de 2007, a México llegaban al año alrededor de 10,000 jóvenes para estudiar español en convenios con escuelas privadas, según la Asociación Mexicana de Institutos en Español que actualmente calcula menos de un millar debido a las múltiples alertas de viaje desde la Unión Americana sobre la inseguridad en el país.

En la más reciente, emitida el pasado 21 de noviembre casi prohibió viajar a Tamaulipas, Coahuila, Durango y Chihuahua, todos en el norte del país y enfatizó los riesgos de ir a Zacatecas, Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Jalisco, Aguascalientes y Nuevo León; y recomienda ejercer la prudencia en Colima, Morelos y Veracruz.

“No decimos que no pasa nada pero deben hacerlo en su justa dimensión”, observó Ramiro Cuéllar, director de la Escuela Universal de la Lengua, quien ha tenido que despedir a los profesores y ahora sólo conserva a cinco de medio tiempo, después de que su instituto sufrió el embate de las alertas.

“Nunca hemos tenido problemas con ningún extranjero”, observa Jorge Torres, de la escuela Cetlalic, también en Morelos, con 25 años de experiencia en el ramo. “Lo peor es que las Universidades en Estados Unidos, con las que antes teníamos convenios, piden directamente a sus alumnos que no vengan”.

Una de esas instituciones es la estatal Universidad de California en Long Beach,

Liliana Montalvo, quien actualmente realiza una maestría en historia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), recibió desde desde 2007 a 2012 correos electrónicos con advertencias de las autoridades escolares para que no viajar a México.

“Antes del spring break llegaba”, recuerda esta ciudadana estadounidense de origen mexicano, cuyos padres nacieron en Jalisco. “Aparentemente no hacíamos caso, pero sí dejaba la idea de que México es peligroso”.

El profesor Armando Vázquez, director del Centro de Estudios- California México y presidente del Instituto Cultural de Los Ángeles, lamenta que la falta de “tacto”, “equilibrio” y “precisión” de las alertas de viaje estén golpeando el potencial económico y social de intercambio estudiantil, principalmente en los hijos de latinos.

“Los jóvenes tienen interés en voltear los ojos al país de sus padres y ahora se está bloqueando a México, no nos están ayudando”.

En marzo de 2011, el presidente Barack Obama lanzó la iniciativa “100,000 Strong in the Americas”, para incrementar el intercambio educativo entre EEUU y América Latina con el fin de hacer una región “próspera” a través de líderes e innovadores formados por todo el continente.

“Estamos en total desventaja”, observó Vázquez, quien a principios de octubre pasado se reunió con una delegación de senadores norteamericanos que visitaron México -entre ellos, Lou Correa y Kevin de León- con el fin de mejorar la imagen del país.

La realidad es que a los estadounidenses no se les quita de la cabeza la idea de decapitados, muertos en las calles y balaceras sin ton ni son, según describe Galina Brockel, estudiante de español en Cuernavaca.

“Mis padres me llaman cada vez que ven una noticia de México y yo les contesto que estoy bien que me voy a quedar a vivir aquí y me siento como en casa”, cuenta la joven de 20 años, oriunda de Nebraska.