Te quedaste sin trabajo: cómo reducir el impacto negativo en tu vida

En este momento socio-económico lleno de incertidumbre, cuando el panorama de la recesión nacional e…

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Te quedaste sin trabajo: cómo reducir el impacto negativo en tu vida
Foto: Wikimedia Commons

En este momento socio-económico lleno de incertidumbre, cuando el panorama de la recesión nacional e internacional llama a la mesura en el gasto y al ahorro, perder el trabajo puede ser el comienzo de una terrible pesadilla o una oportunidad para replantear tu vida, tus expectativas y asumir el cambio de manera positiva en todos los aspectos que competen a tu diario existir. Ya seas una mujer independiente que se sostiene a sí misma o una mujer que cuenta con el apoyo de su pareja, el primer paso si te quedaste sin trabajo es organizar cómo cubrir lo básico: alimento, techo y servicios e, inevitablemente, el pago del carro y del seguro. Si no cuentas con una indemnización del empleador o tan pronto como ésta se termine, debes recurrir a pedir tus beneficios de desempleo al departamento de trabajo en tu estado; este trámite se hace solo por Internet. Si no cuentas con una computadora o teléfono inteligente en casa, debes recurrir a la entidad que se encarga de ayudar a las personas desempleadas a crear vínculos laborales, a capacitarse y a evaluar y elaborar el perfil profesional que le permita regresar otra vez a trabajar; allí tendrás acceso a la Internet de manera gratuita. Con el dinero de desempleo que recibes cada 15 días y el apoyo de la entidad que te ayuda en la búsqueda de trabajo, tienes la colaboración básica para no hundirte en la desesperación. Estas entidades también te facilitan información sobre otros programas gubernamentales que te ofrecen desde estampillas de comida, hasta ayuda para pago de servicios o de la hipoteca como Hardest Hit Fund.

El otro paso importante si te quedaste sin trabajo es manejar el presupuesto para el pago de tarjetas de crédito y al menos cumplir con el pago mínimo; si esto no es posible, lo mejor es hablar directamente con la entidad financiera con la cual tienes la deuda y arreglar un pago que se acomode más a tu capacidad financiera. Los cheques para consolidar que ofrecen algunos bancos con un período sin intereses hasta de un ano son recomendables porque quedas con una sola obligación financiera y con un mayor plazo de gracia para pagar. En lo posible, se debe evitar incurrir en nuevas deudas. Abre la despensa, los clósets y organiza, mira la vida de acuerdo a lo que necesitas y no a lo que desearías. Esa es una regla a seguir para todos los miembros de la familia en tiempos difíciles.

Si no puedes pagar ya seguro médico, dental ni de visión no te alarmes. Muchos profesionales de la salud ofrecen servicios a bajo costo para personas sin seguro; otro recurso son las clínicas de consulta externa o ambulatorias, que puedes encontrar en droguerías o tiendas grandes a precios razonables. Si no existen problemas de caries o de otra índole, la limpieza dental que cuesta alrededor de 125 dólares sin seguro, la puedes ir postergando con un buen cepillado, un enjuague bucal y el indispensable hilo dental, y lavarse la boca después de cada comida.

Replantea tus habilidades y capacítate de acuerdo a las nuevas exigencias del mercado laboral. Si te quedaste sin trabajo, mira cuáles son los requisitos nuevos en el área de tu especialidad y cómo adquirirlos. Para ello cuentas con becas, consejería y la posibilidad de hacerlo por Internet en tu propio horario.