Dura vida para domésticas

Sondeo evidencia sus bajos salarios y malas condiciones de trabajo

Un verdadero ejército de empleadas domésticas, niñeras y cuidadoras, formado principalmente por mujeres, en su mayoría inmigrantes o de minorías raciales, asisten y cuidan de los más vulnerables integrantes de las familias en Estados Unidos.

Se trata, según el American Community Survey del Censo, de al menos 727,000 personas y posiblemente más de 1 millón: al menos un tercio no tiene documentos y es difícil un conteo adecuado de las mismas.

Su situación laboral es predecible: bajos salarios, horarios que se expanden sin cesar, pocos beneficios y menos recursos para quejarse, ya que la industria es ajena a las mínimas protecciones de las que gozan otros trabajadores.

“Los trabajadores domésticos son las personas que ayudan a las familias en sus tareas cotidianas y sin embargo, la situación laboral más común que identificamos es la de bajos salarios, horarios inestables y personas que a pesar de trabajar muy duro, tienen serios problemas para subsistir con sus propias familias”, apuntó Nik Theodore, el académico principal del estudio, profesor de la Universidad de Illinois en Chicago.

Theodore encabezó un estudio y encuesta a fondo titulado “Economía del Hogar: el mundo invisible y sin reglas del trabajo doméstico”. Otros grupos como la Alianza Nacional de Trabajadores Domésticos también formaron parte del mismo.

El estudio incluyó una encuesta a fondo sobre la situación laboral y personal de 2,086 niñeras, cuidadores y limpiadoras en 14 áreas metropolitanas del país.

Se identificó a trabajadoras domésticas (95% son mujeres) de 71 países y las encuestas fueron realizadas en nueve lenguas diferentes. El propio estudio fue diseñado con la ayuda de 34 organizaciones comunitarias en todo el país.

“No es nuestra intención decir que todos los empleadores son malos o explotadores”, afirma Theodore. “Pero los números muestran que el promedio de esta industria experimenta muchos problemas económicos, es un trabajo muy duro, que generalmente no compensa demasiado”.

Entre las condiciones laborales que halló el sondeo:

-23% gana menos del salario mínimo en su estado

-70% gana menos de 13 dólares la hora

-67% de los que viven dentro de casa reciben un salario menor del mínimo y la media es de 6,15 dólares por hora.

-48% de estos trabajadores no gana suficiente para sostener a una familia.

-65% no tiene seguro médico y sólo 4% la recibe de su empleador.

El reporte publicado tras el sondeo cuenta las historias típicas de algunas de estas trabajadoras que fueron identificadas durante el estudio.

Anna vino de Filipinas, donde era maestra, y fue contratada para trabajar como niñera para una familia de Manhattan, Nueva York. Su horario empezaba a las 6 de la mañana y terminaba alrededor de las 10 de la noche. Hacía de todo: limpiar, lavar, cocinar, y atender a los dos niños. No tuvo un día libre en 15 meses. Inicialmente le ofrecían 1,500 dólares el mes, pero sólo recibe 620. Alrededor de 1.27 dólares la hora.

Parte del problema identificado por el estudio es la falta de control sobre lo que pasa dentro de los hogares donde trabajan estas domésticas. Y que su labor no está cubierta por las leyes que protegen a otros trabajadores.