Una adecuada mascarilla antigrasa puede hacer milagros en tu piel

El cutis graso es una verdadera molestia; ese innecesario brillo todo el tiempo y la sensación de poca…
Una adecuada mascarilla antigrasa puede hacer milagros en tu piel
Foto: Wikimedia Commons by Sérgio Savarese

El cutis graso es una verdadera molestia; ese innecesario brillo todo el tiempo y la sensación de poca limpieza no son nada agradable. Quienes poseen este tipo de piel saben perfectamente que requiere de constante aseo y limpieza; además te obliga a llevar toallitas astringentes a todas partes. Para combatir los problemas de este tipo de cutis existen diferentes remedios bastante sencillos; de esta forma una mascarilla antigrasa devolverá la belleza natural a tu rostro y te hará sentir mucho mejor en todo momento. Algunas de las más sencillas de preparar y aplicar son:

Mascarilla de arcilla: el barro o arcilla es un polvo compuesto de diferentes minerales y elementos orgánicos, los cuales combinados con agua crean una pasta que hará maravillas en la piel de tu rostro. Existen diferentes tipos de barro: rojo, gris, verde y blanco entre los principales. Sea cual sea la variante que elijas la forma de preparación es la siguiente: coloca en un recipiente de cristal una pequeña cantidad y mézclala con agua limpia. Debe resultar una pasta de textura neutra, es decir ni muy suave ni tampoco muy sólida. Aplícala sobre tu cara durante 25-35 minutos tres veces a la semana y verás grandes resultados en el transcurso de pocas semanas. Este tipo de mascarilla absorbe el exceso de grasa y previene cualquier tipo de imperfecciones como barros o puntos negros.

Una clara de huevo y limón serán tus aliados: tan sencillo como suena, en un pequeño recipiente mezcla el jugo de medio limón con una clara de huevo. La aplicas a tu cara durante media hora para enjugar después con abundante agua.

Mascarilla de avena: es una variante de la anterior en la cual además del jugo de limón y la clara de huevo añades de tres a cuatro cucharadas de avena y una de miel. Se mezcla todo batiéndolo hasta obtener una pasta lo suficientemente sólida para ser utilizada; se aplica durante media hora sobre el rostro perfectamente limpio para enjuagar después. ¿Por qué funciona tan bien? Debido a que la avena absorbe la grasa del rostro y contribuye a que tu piel se vea más limpia.

Como puedes ver cualquier mascarilla antigrasa mencionada en los puntos anteriores es bastante económica además de ser bastante amable con tu piel. Es importante evitar utilizar mascarillas no naturales con compuestos químicos que pueden irritar tu cara. De la misma manera se recomienda evitar las toallitas con alcohol para remover el exceso de grasa cuando te encuentres fuera de casa; para ello bastará una servilleta limpia de papel cuidando que no deje residuos en tu cara.