LA VÍBORA

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LA VÍBORA
María Matías, madre de 'el Macho' Camacho, dándole el último adiós a su hijo.
Foto: EFE

¡Qué horror!, el funeral de Héctor “Macho” Camacho, sí que ha sido un circo. No quería sumarme una semana más a este show, del que la TV ya nos tiene hasta la coronilla, pero resulta imposible ahora que la familia, los amigos, las parejas del exboxeador [que en Gloria esté —espero—] no terminan por dar, lo que sería también para ellos, su último espectáculo. Era de esperarse —aunque no deja de llamar la atención—, que al funeral de una persona, como lo fue Camacho en vida —famosa, con excesos, vicios de toda índole, golpeador, controversial, simpático, pero “bueno”, como dicen era—, lleguen los deseables, los indeseables, los hijos y las amantes ocultas. Y aquí no fue la excepción. Al “Macho”, el escándalo —que fue parte de su vida— lo acompañará hasta la tumba y hasta que no lo entierren, la mugre se seguirá derrochado. Después de los dimes y diretes entre la madre del difunto María Matías y su exmanejadora, Angie García, el pleito entre las “queridas” de Camacho pensé que iba a ser una excepción en esta obra. Pero no, también hubo desgreñadas, mentadas y bofetadas. Resulta que Cynthia Castillo, quien se presentó como la última novia del púgil, sin más ni más, llegó hasta el féretro y le plantó el último beso en la boca al cadáver de su amado, pero la ex, Gloria Teresa Fernández, y quien dice le pagó el boleto de avión a su exsuegra, de Nueva York a Puerto Rico, prontito reaccionó junto con dos hermanas de Camacho, y con manotadas y sabrá Dios que leperadas, se enfrentaron con la joven por su atrevimiento. No se desespere, solo faltan tres días para que termine este espectáculo y los llamados “cinco minutos de fama” de esta familia de la que ya nadie se acordará a menos que sigan las peleas en grande… pero no por la herencia, ¡eh!, porque dicen las malas lenguas que solo el nombre y sus triunfos le quedaron al pugilista, porque la lana, sí que la disfrutó en vida.

La que ya no necesita de fama pero sí de justicia es la cantante y actriz Aracely Arámbula, que ahora sí ya demandó a Luismi, por no mantenerle a los chamacos. Le está exigiendo nada más y nada menos que 20 millones de pesos (casi dos millones de dólares), que es lo equivalente al dinero que no le ha dado para mantener a Miguel y a Daniel desde que este los echó de su vida. ¡Ay “Chule” hasta que reaccionas!. Seguro que “El Sol” estará o riéndose de la estrepitosa cantidad que le está pidiendo, o echando lumbre, sorprendido de que su “bobita” lo esté demandando. Ahora habrá que ver si le da lo que pide, lo que sí es un hecho —porque la demanda se puso aquí en Estados Unidos— es que el teórico galanazo tendrá que desembolsar una buena lana y eso seguro, no le va a gustar nadita, con eso de que no está acostumbrado a mantener a sus hijos, ya ven a Michael Salas, que no la quería ni reconocer. Y si de reconocimientos se trata, hay algo que no se puede negar: que Cristian Castro canta bien, nadie se lo quita al muchachito, pero por favor no le permitan hablar sin un guión. “El Gallito feliz”, grabó en estos días su primer disco Primera Fila, en unos estudios en Hollywood, y me cuentan que en el intento por darle ese toque especial que tienen estas grabaciones, daba una introducción en cada tema para hablar de la canción o de sus invitados en el escenario y ¡Oh my God!, dejó ver en plenitud su divague mental. A Leonel García lo presentó como el nuevo Armando Manzanero y Napoleón, ¡órale!, luego le da el título del mejor compositor de México, después se lo quita para compartirlo con los integrantes de Reik, una revoltura que luego no hallaba ni como componerle.

¿Y qué onda con… Angus T. Jones? El jovencito que hace el personaje de Jake en Two and a Half Man, ahora sí que se puso la soga al cuello. Otro que ya no sabe ni qué cara poner por andar de boca suelta y desbordado en la fe. El mensoleque este, grabó un video para la iglesia Adventista del Séptimo Día en donde despotricó en contra de la televisión y específicamente llamó “porquería” al programa que le ha alimentado sus vicios y sus excesos —claro de los que ahora está arrepentido— pagándole 350 mil dólares por episodio. En verdad a este niño le ha hecho muy mal trabajar en esa serie. La mamá para pronto dijo que la iglesia lo está explotando, porque ahora que pertenece a esa iglesia, ve mal el contenido de la serie. Jones se retractó hace un par de días y ofreció disculpas, porque “nunca fue mi propósito” molestar a sus compañeros de trabajo. Parece que de repente el Espíritu Santo lo iluminó, ¡y claro! pues no en cualquier chamba, y ahora menos con esta quemadota, le van a pagar tanta lana.