Una buena señal

Crece la posibildad entre Republicanos de aumentar impuestos

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Una buena señal

La disposición de algunos legisladores republicanos a considerar un aumento en los impuestos abre la posibilidad de enfrentar la crisis fiscal que se avecina de una manera equilibrada o sea, con recortes de gastos y aumentos en los ingresos recaudados a traves de gravámenes.

Desde hace 26 años una gran mayoría de políticos republicanos de todo nivel, han firmado una promesa de la organización Americans for Tax Reform (ATR) comprometiéndose a no elevar impuestos. En caso de no cumplir con lo prometido, el presidente de ATR, Grover Norquist, se ocupa de buscar un rival para derrotar al incumplidor.

Esta práctica ha convertido a Norquist en una de las figuras más influyentes en círculos republicanos. Aunque por fortuna su estrella parece ir apagándose.

La crisis económica y fiscal han hecho que una nueva generación de candidatos republicanos se haya negado a firmar la promesa durante la última la elección. Al mismo tiempo, la derrota de congresistas y senadores republicanos en los comicios redujo la cantidad de legisladores sujetos a la promesa.

A esto se le debe sumar el que en los días pasados senadores republicanos se hayan atrevido a mostrarse independientes de la promesa de ATR firmada hace años.

Esta nueva libertad no significa que los republicanos dejen atrás su filosofía de reducir impuestos, sino es una señal pragmática a sus colegas-partidarios, y a la Casa Blanca, de estar dispuestos a negociar sin ataduras externas.

Creemos que esta es la predisposición necesaria para hacer frente a la negociación para evitar el precipicio fiscal de 600,000 millones de dólares en aumentos de impuestos y recortes al presupuesto que entran en efecto el año que viene.

Las negociaciones todavía están verdes y la incertidumbre es mayor a lo conocido. Sin embargo, el que Norquist esté perdiendo su influencia ya es en sí un desarrollo muy positivo.