WikiLeaks: niegan que trato de Manning en prisión fuera duro

El coronel Robert Olton desmintió haber tratado más duramente al soldado por ser un preso de “alto perfil”

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WikiLeaks: niegan que trato de Manning en prisión fuera duro
Durante los nueve meses que Bradley Manning estuvo en Quantico estuvo detenido en régimen de máxima vigilancia y bajo prevención de autolesión o riesgo de suicidio.
Foto: AP

Fort Meade (EE.UU.) – El coronel Robert Olton, que estaba a cargo de la seguridad de la prisión a la que fue trasladado el soldado Bradley Manning tras su detención en Irak en 2010, rechazó hoy que recibiera un trato más duro por ser un preso de “alto perfil”.

Durante los nueve meses que estuvo en Quantico estuvo detenido en régimen de máxima vigilancia y bajo prevención de autolesión o riesgo de suicidio, un estatus que era cambiado sin que hubiera un criterio estrictamente psiquiátrico, según la defensa.

En respuesta a las preguntas del abogado civil del soldado, David Coombs, Olton reconoció que estaban preocupados por la atención mediática que despertó el caso de Manning pero negó que fuera “confinado” por ser un detenido de “alto perfil”.

El aislamiento al que fue sometido Manning por motivos de seguridad incluía que el soldado durmiera desnudo, un trato que la defensa considera “denigrante” y “punitivo”.

Coombs hizo hincapié en las “restricciones” a las que fue sometido su cliente en marzo de 2011 después de que Manning “frustrado” por su confinamiento preguntara a su guarda qué podía hacer para que le rebajaran el estatus de máxima vigilancia.

Ante la respuesta de que nada, Manning contestó que si quisiera suicidarse lo haría con la goma de su calzoncillo “sarcásticamente”, según la defensa, tras lo que fue obligado a dormir totalmente desnudo y le retiraron sus gafas.

Olton, en presencia de Manning, que atiende la audiencia en silencio flanqueado por sus abogados, aseguró que la decisión fue tomada por “la interacción del soldado con el personal”, no como castigo.

“No quería que ningún detenido muriera bajo mi vigilancia, sin importar que fuera Manning o cualquier otro”, subrayó.

“¿No le dijeron que estaba sonriendo cuando hizo el comentario?” preguntó Coombs, quien inquirió sobre la información que recibió sobre el contexto en el que hizo el comentario, a lo que contestó negativamente.

Olton indicó que le comunicaron que el tono de Manning había sido “desafiante” y se hizo una investigación sobre la viabilidad del comentario ya que “creo que uno se puede estangular con la goma de sus calzoncillos”.

Tras el incidente, uno de los especialistas en salud mental de la prisión se reunió con Manning y concluyó que había un “riesgo bajo” de suicidio y el paciente sólo requería “seguimiento rutinario”, según la defensa.

“El comentario podría haber sino nada, pero podría haber sido algo”, se defendió el coronel, que señaló que el episodio se comentó con el personal médico pero la decisión se tomó “teniendo en cuenta todos los elementos”.

Coombs mostró además un correo electrónico enviado por otro oficial en el que se burlaba de que Manning tuviera que dormir desnudo replicando una rima infantil del popular autor Dr. Seuss, ante lo que Olton dijo que contestó bromeando sobre la referencia al autor infantil, no burlándose de la situación del soldado.

La defensa preguntó también por el interés de altos mandos en el caso.

Olton indicó que se enviaban informes semanalmente sobre la situación de Manning a los comandantes de la prisión, el responsable de la base, Daniel Choike, y que eran entregados en cadena de mando hasta el teniente general George Flynn.

“No es ningún secreto que Flynn estaba al tanto de lo que pasaba en Quantico”, dijo Olton, quien explicó que él era el máximo responsable en la cadena de mando y quería saber lo que pasaba desde dentro, “no leerlo en la prensa”, al tiempo que aseguró que no interfirió en el “día a día” de la prisión.

Si la jueza militar, la coronel Denise Lind, encuentra que el trato que recibió Manning fue un “castigo preventivo ilegal” podría desestimar los cargos, como pidió inicialmente Coombs, o reducir su sentencia si es encontrado culpable.

Coombs señaló que ya anteriormente, en enero de 2011, varios oficiales mantuvieron una reunión sobre si mantener indefinidamente a Manning en máxima custodia y bajo vigilancia preventiva, pese a la oposición de algunos psiquiatras de la prisión por ser una decisión que no estaba basada en un juicio médico.

Entre los asistentes estaba el coronel Olton, quien aseguró- “Nada va a cambiar. No va a poder autolesionarse, no va a poder escaparse y nuestra manera de asegurarnos de eso es que mantenga este estatus de manera indefinida”, según documentos presentados por la defensa que leyó Coombs en voz alta.

El testigo señaló que esas palabras sonaban “más fuertes” de lo que recordaba haber dicho y aclaró que su intención era dejar claro que su objetivo era garantizar que Manning podría estar en buenas condiciones para seguir cualquier proceso judicial al que fuera sometido.

El capitán William Hoctor, psiquiatra, indicó en un informe que Manning no suponía riesgo para sí mismo o para otros, pero Olton declaró que se mantuvo escéptico después de que otro preso se hubiera suicidado anteriormente tras rebajarle el nivel de seguridad y ordenó que se mantuvieran las medidas de seguridad.