Cómo comenzar tu negocio

¿Te interesaría ser tu propio jefe? Seguramente tu respuesta es: ¡por supuesto!

A todos nos gusta la idea de ser independientes y poder trabajar para uno mismo. Y en el caso de las mujeres, es sorprendente lo emprendedoras que somos.

El porcentaje de mujeres hispanas que son dueñas de su negocio en los Estados Unidos está al nivel más alto de la historia.

Sin embargo, aunque todas las mujeres son capaces de forjar su propia empresa, son pocas las que se atreven a hacerlo.

La principal razón que detiene a muchas a lanzarse como empresarias es pensar que no están listas. Algunas dicen: “no tengo experiencia” , “me faltan estudios” o “no tengo capital”.

Si eres una de ellas, te exhorto a que encuentres a alguien que haya logrado emprender un exitoso negocio y pregúntale: “¿Qué experiencia o capital tenía usted antes de ser su propio jefe?”. Te garantizo que la gran mayoría responderá: “no tenía ninguna experiencia, ni dinero”.

Si esperas a sentirte como una especialista en negocios antes de comenzar, jamás lo vas a realizar. Realmente estás más preparada de lo que imaginas.

Las estadísticas muestran que las empresas administradas por mujeres tienden a permanecer vigentes más tiempo que las dirigidas por hombres.

Esto se atribuye a que nosotras nos preocupamos más por forjar mejores relaciones con nuestros clientes y empleados. Además, a la hora de tomar una decisión importante nos dedicamos a recopilar más información y por esta razón tendemos a equivocarnos menos que ellos.

No permitas que tu espíritu emprendedor se muera porque crees que te falta saber más. La clave para ser exitoso es asegurar que el negocio que emprendas te apasiona. Tu principal motivo para empezarlo no debe ser ganar dinero sino la satisfacción de hacer algo que te fascina.

Tu éxito en la vida no se define por tus conocimientos, experiencias o preparación académica, más bien lo decide tu dedicación y tu ardiente deseo de triunfar.