‘Pacman’ promete acción

Manny Pacquiao cree que la del 8 de diciembre resultará la mejor contienda de su zaga contra Juan Manuel Márquez
‘Pacman’ promete acción

Después de 36 asaltos vibrantes frente a Juan Manuel Márquez en los que no hubo diferencias claras para ningún lado, y en cambio sí una confusión total respecto de la manera de calificar de los jueces en Las Vegas, Manny Pacquiao cree que todavía quedan cosas que explicar, no con las palabras sino con lo puños en el cuadrilátero.

Por eso se prepara para el mejor Márquez.

“Márquez ha sido un gran rival”, afirma Pacquiao que atiende a los medios en un cuartucho estrecho y desprolijo del Gimnasio Wild Card en Hollywood.

El lugar y la cita de siempre camino a sus grandes combates.

“Contra él [Márquez], las peleas han sido muy buenas y las ha disfrutado la gente y esta vez va a ser la mejor”, agrega convencido y enfático.

Hay algo nuevo en el “Pacman” de estas horas. Algo de lo que no tuvo en lo previo a su pelea contra Tim Bradley.

Es el regreso a la motivación superior. Es volver a saber que no se gana sin pelear, algo que no pareció muy claro cuando enfrentó a Timothy Bradley en un combate en el que básicamente regaló dos o tres asaltos clave para dejar resquicios para que se colaran los “errores” de los jueces.

Usted y Márquez se conocen demasiado ¿Cómo prepara alguna sorpresa o algo que haga la diferencia?

“En el boxeo todas las peleas son diferentes. Nos conocemos mucho, es cierto, pero siempre puede haber sorpresas”.

En un primer combate en 2004 “Pacman” tiró tres veces a Márquez en el primer asalto, pero no lo pudo rematar y el mexicano, con valor y recursos, borró esa diferencia y pudo ganar un combate que los jueces dieron empate.

En 2008 Pacquiao tiró a Márquez en el tercer asalto y ésa fue la diferencia para ganar una decisión dividida y protestada que obligó a la trilogía en 2011, cuando Márquez fue más dominante, pegó los mejores golpes, pero los jueces dieron la victoria al zurdo filipino.

Márquez nunca aceptó que usted le hubiera ganado algún combate. ¿Le molesta que Márquez no le dé el crédito que usted merece?

“Como boxeador siempre me ha dado el crédito y yo también a él, pero ya sé que no le ha gustado los resultados y ha protestado contra los jueces, pero él tiene mi crédito. Nos respetamos y por eso peleamos otra vez”.

No se detiene para abundar sobre sí los jueces pueden echar a perder el trabajo de un boxeador como le pasó a él ante Bradley en junio de este año.

“Los jueces son parte del boxeo. Ya pasó lo que pasó en mi pelea con [Tim] Bradley, pero yo no me quejo y no tengo mucho que decir de esa noche”, añade y cambia el tema.

En el tramo final de su colosal carrera, Pacquiao (54-4-2 y 38 KO’s) combina las ocupaciones propias de un atleta de élite con su carrera política como congresista en Flipinas.

Muchos afirman que esta situación le supone muchas distracciones y por eso a los 33 años podría estar acelerando su retiro de los encordados.

Él lo niega.

“No hay distracciones. Yo me doy 100% en la preparación para mis combates. Mi carrera política no cambia mis planes de preparación y yo pongo todo el sacrificio y la responsabilidad que hay que tener”.

¿Por qué la gente no se puede perder Pacquiao-Márquez IV?

“Porque ya saben lo que llevamos Márquez y yo a un cadrilátero. Las tres anteriores han sido grandes peleas y esta tambien lo será. Esta debe ser la mejor”.

¿Qué es lo nuevo que prometen llevar al ring esta vez?

“Acción. Más acción. Creo que será una pelea con un gran ritmo y nos hemos preparado para todo. Para ir al frente… para dar y recibir todos los golpes”.

Sabe “Pacman” que a esta zaga le hace falta un nocaut, pero no se atreve a pronosticar que vaya a noquear a su oponente. Tampoco lo descarta.

“El nocaut llega después de hacer que pasen varias cosas en un cuadrilátero. No subo enfocado en noquear sino en dominar a mi rival, luego si puedo lo consigo”, agrega.

Sabe que Juan Manuel Márquez ha dicho que no le va a dejar la calificación de esta pelea a los juces y que va buscar el nocaut.

“Ya sé que Márquez ha dicho eso. Creo que es lo que él querría…”, admite sonriente.

“Yo también, [quiere el nocaut]”, concluye.

Entonces empieza a poner sus vendas, en el inicio de un ritual que lo pondrá en apenas minutos, primero frente a Alex Ariza, su preparador físico y luego frente a Freddie Roach para pulir movimientos y afinar su plan de cara a la cita crucial del 8 de diciembre en Las Vegas.

Objetivo: ganarle a Márquez y por nocaut.