PRD hace tambalear el ‘Pacto por México’

No acepta el acuerdo entre los partidos; se pospone la firma

MÉXICO, D.F.— Una reunión de la cúpula del Partido de la Revolución Democrática (PRD) previa a la firma del “Pacto por México” echó por tierra la ilusión de ver por primera vez unida a la clase gobernante, al menos en cinco temas: seguro médico universal, inseguridad y justicia, transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción.

“No vamos a firmar”, dijo Martha Dalia Gastelum, comisionada perredista en resumen de una larga discusión porque el actual dirigente, Jesús Zambrano, se había comprometido –aparentemente sin consulta a sus subalternos- a consensuar un acuerdo con los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD).

El “Pacto”, que se pospuso hasta nuevo aviso, sería en la ciudad de Querétaro generó altas expectativas para dejar atrás los rezagos de 68 reformas congeladas en el Congreso que permitirían “llevara a México a la modernidad”; entre ellas la Hacendaria y la Energética.

El presidente electo, Enrique Peña Nieto, incluso convocó a los medios de comunicación al evento que encabezaría apenas desempacado de su gira por Norteamérica, pero desistió de la invitación apenas se enteró de la posición del PRD que condicionó a su líder asistir sólo a título personal. “Mientras no lo conozcamos a fondo no podemos avanzar y por ello no estaríamos participando mañana”, insistió Gastelum.

El peso de la izquierda en el congreso mexicano para aprobar los cambios necesarios no es significativo: una alianza entre el PAN, el PRI y su fiel Verde Ecologista es suficiente; sin embargo, el símbolo de unidad después de décadas de reñidas y turbias elecciones era “políticamente correcto”, una deuda desde que Carlos Salinas de Gortari se impuso en 1988 a Cuauhtémoc Cárdenas con un dudoso sistema de cómputo.

“Queremos un país que permita un desarrollo importante a partir de coincidencias”, declaró Zambrano días antes de la negativa perredista. De su lado, Manlio Fabio Beltrones, líder de los priístas en la Cámara de Diputados declaró “si algo tienen cansados a los mexicanos son las riñas, sobretodo entre políticos”.

“Si se concreta y se cumple sería un gran paso a la modernidad”, especuló Javier Corral, senador panista.

El “Pacto por México” tiene entre sus saldos la ausencia de una agenda que durante dos elecciones ha impulsado el excandidato presidencial de izquierdas Andrés Manuel López Obrador: la reducción de la brecha de desigualdad y el combate a los privilegios de poderes fácticos, dos monstruos del poder que México carga desde la Colonia, además del lastre de la partidocracia criticado desde diversos ángulos de la sociedad civil.

El reto es superar el excepticismo que resumió el analista político José Antonio Crespo con una retrospectiva histórica: “los pactos se anuncian con bombo y platillo, se transmiten por televisión y después no pasa nada”.