Toma una ‘papa caliente’

Javier Aguirre acepta reto de 'regresar' a la vida al Espanyol
Toma una ‘papa caliente’

BARCELONA, España (AP).— El mexicano Javier Aguirre fue presentado ayer en Barcelona como técnico del Espanyol, en sustitución del argentino Mauricio Pochettino.

Exseleccionador de México en los mundiales de 2002 y 2010, el “Vasco” Aguirre afrontará la difícil tarea de resucitar al Espanyol, colista de la Primera División con el peor inicio de sus 112 años de historia: apenas nueve puntos cosechados en las 13 primeras fechas.

“Estamos contrarreloj, quedan 75 puntos y tenemos que hacer lo que haga falta para jugar bien al futbol”, dijo en su presentación Aguirre, quien firmó hasta final de temporada, el próximo 30 de junio, cuando ambas partes valorarán su continuidad.

“Esperamos que Javier Aguirre nos ayude a revertir esta situación difícil y creemos que esta decisión será la mejor para el club”, expresó el nuevo presidente de la entidad, Joan Collet, quien no alcanza 10 días en el cargo.

El técnico de 53 años, cuyos padres vascos emigraron a México, tiene amplia experiencia en la Liga española. Entre 2002 y 2006 dirigió a Osasuna, del que fue volante en la década de los 80. Tuvo también las riendas del Atlético de Madrid (2006-2009) y Zaragoza (2010-2011),

Pochettino también inició su etapa con el equipo amenazado por el descenso en la campaña 2008-09, logrando mantenerlo en Primera. Pero la dura política de austeridad financiera del Espanyol, con venta masiva de futbolistas, acabó condenándolo el pasado lunes, cuando fue destituido tras la cuarta derrota de local, 2-0 contra el Getafe.

“He visto los 13 partidos de liga del Espanyol, pero quiero dar carpetazo a la anterior etapa. Tengo un profundo respeto y admiración por Mauricio. Ha dejado una gran base y yo vengo a sumar”, declaró Aguirre. “Sumar empieza el domingo a las 12 en Granada. Si la gente ve al equipo comprometido, regresará. El momento es de fajarse bien los pantalones, tirar para adelante y no tener miedo a nada”.

“Tengo muchísima ilusión en ponerme a trabajar para que esto cambie porque la situación así lo merita. Debo trasladar esa ilusión a los jugadores. Estamos en altamar. Me incorporo a la nave con la intención de llegar a feliz puerto”.

Los números del Espanyol son pobres: es el tercer equipo menos goleador del torneo, el peor local con sólo cinco puntos en su estadio y el más amonestado de la Primera.

Pero Aguirre ya tiene experiencia en situaciones difíciles: logró la permanencia con Osasuna, al que llevó a una final de la Copa del Rey (2005), así como a la Liga de Campeones tras clasificar cuarto. Y salvó al Zaragoza hace dos temporadas, aunque no sobrevivió su segunda campaña en el cuadro aragonés.

Aguirre también se reunirá con su compatriota Héctor Moreno en el eje de la defensa.

“Es un grato reencuentro, pero no me ha influenciado en la decisión. Lo conozco, pero no tendrá preferencias. Al contrario, le exigiré más”, afirmó.

Aguirre, campeón del Torneo de Invierno 1999 en México con Pachuca, bromeó que regresó a los banquillos “porque mi esposa no me aguanta en casa y ella es la que manda”; pero ya en serio, reconoció haber descartado ofertas de países exóticos y Sudamérica en favor de “la Liga española que, junto con la Premier inglesa, es la mejor del mundo”.

Previo a su primera práctica, lanzó un mensaje a la plantilla.

“Jugarán los 11 mejores. No arranco con titulares o suplentes, amigos o enemigos, jóvenes o viejos. Busco futbolistas con ganas. Soy justo y frontal: todos arrancan de cero”, recalcó.