Dolor de rodilla: Cuidados y recomendaciones para aliviarlo

Las causas del dolor de rodilla suelen ser múltiples, al igual que otras afecciones que aparecen en…

Dolor de rodilla: Cuidados y recomendaciones para aliviarlo
Foto: ecerroni

Las causas del dolor de rodilla suelen ser múltiples, al igual que otras afecciones que aparecen en el cuerpo humano. En algunas ocasiones puede deberse al desgaste de las articulaciones, lesiones ocasionadas por realizar actividades deportivas sin un previo calentamiento o enfermedades degenerativas como la artritis. O también por tener sobrepeso, ya que esto sobrecarga las piernas.

Lo importante, cuando aparece un dolor de este tipo, es recurrir lo más pronto posible a un profesional calificado. En este caso lo ideal es acudir a un traumatólogo o reumatólogo. Probablemente y, como en la mayoría de casos, no vas a necesitar ninguna intervención quirúrgica para mejorar la situación.

Sin embargo, puedes tomar el “toro por las astas” y asumir una eventual cura de tu dolor de rodilla sin necesidad de un tratamiento clínico. Una especie de auto cuidado.

-Aunque suene un poco extraño, realizar ejercicios aeróbicos y acuáticos de fortalecimiento muscular, te ayudará mucho a reducir el dolor. Esto sin duda puede mejorar la amplitud de movimiento de la zona y reducir por consiguiente la dolencia. Eso sí, trata de evitar las actividades de alto impacto en las que necesites saltar, ya que estas pueden dañar nuevamente tu rodilla.

-Algo que verdaderamente debes considerar como importante es controlar tu peso. Como sabemos, cada cuerpo puede aguantar hasta cierto límite de kilos. Cuando nos pasamos de la línea, empiezan los problemas. Esto varía de acuerdo a la estatura y estructura ósea que tengamos. El terrible mundo de la obesidad dañará, sin lugar a dudas, articulaciones como la rodilla. Una buena dieta basada en más vegetales y proteínas te beneficiará. Y no olvides consumir mucha agua.

-La terapia del frío contribuye bastante a la desaparición del dolor de rodilla. Lo recomendable es usar hielo de tres a cuatro veces por día durante los primeros 2 o 3 días. No olvides que debes evitar que el hielo entre en contacto directo con tu piel porque podrías sufrir una quemadura por frío. Usa una toalla como separador.

-Otro tipo de ejercicio que puedes realizar son las sentadillas, ya que fortalecen los cuádriceps, vale decir los músculos que se encuentran en la parte superior de los muslos y se conectan directamente con los de la rodilla. Unas tres sesiones de 10 repeticiones con la espalda recta y bajando lentamente, mejorarán sobremanera la zona.

-No descuides el buen estado de tus calzados. Si los ves gastados, es hora de decirles adiós para darle la bienvenida a unos nuevos pares. Estos tienen que ajustarse bien a la forma del pie así como deben alcanzar una buena amortiguación.

-A la hora de dormir, hazlo con una almohada entre las rodillas. Esto, además, de darle descanso a tus articulaciones, mejorará la posición de tu columna.