El dormitorio infantil: Un espacio de diversión y seguridad

Dale al dormitorio infantil un toque personal con algunos detalles de creatividad y amor que no te costarán mucho dinero.

El dormitorio infantil: Un espacio de diversión y seguridad
El dormitorio de los niños debe ser, de día, lugar de aventuras infantiles; de noche, incitar al sueño.
Foto: Shutterstock

Por lo general, el cuarto de los chicos no es el más grande de la casa, pero eso no significa que los muebles no se puedan distribuir de tal manera que se logre usar al máximo el espacio para jugar.

Antes de comprar, debes pensar en la versatilidad y seguridad como los requisitos para el dormitorio infantil. La selección de la cama es importante, para los infantes es mejor una cuna que después pueda convertirse en cama pequeña; de 4 años en adelante, si el niño sube y baja sin problemas por la escalera lateral, podrás recurrir a camas elevadas que tienen espacio debajo para escritorio o zona de juegos, o a las literas.

Siempre, organización

En el dormitorio infantil es mejor incluir un mueble de cubículos donde poner cajas llenas de colores, papeles y, cuando el niño esté en edad de tenerlos, juguetes pequeños; la idea es usar las cajas para que no esté todo regado y que además se convierta en la posible causa de un accidente.

En este mueble se pueden colocar los libros que más le gusten al pequeño, se debe procurar no acumularlos porque se llenan de polvo y son contraproducentes para los chicos alérgicos; la misma regla se debe seguir con los peluches, unos cuantos de adorno y el resto guardados en cajas o cajones o en cofres grandes donde quepa todo juguete que no se esté utilizando.

Es mejor distribuir los cubículos en dos hileras, se debe poner lo pesado abajo, las cajas, la casita de muñecas o los juguetes más grandes y en la de arriba lo liviano, nadie quiere niños con chichones y cabecitas rotas.

Si cabe, es bueno añadir un pequeño sofá o una sillita con su mesita compañera donde el niño aprenda a reposar, a leer o a pintar y jugar calmado.

Decoración ad-hoc

En cuanto a los accesorios como cuadros, pantallas y repisas, deben estar a un altura considerable para que los pequeños que ya caminan y empiezan a explorar el mundo no puedan alcanzarlos; en cuanto el niño entienda cómo operar los objetos electrónicos como computadoras y lámparas, ya pueden incorporarse a su mundo sin la necesidad de supervisión.

La idea es que este espacio invite al niño a explorar con todos sus sentidos a través del juego y del aprendizaje y que, a su vez, sea para éste un refugio de seguridad y armonía que invite al descanso y a la renovación de sus energías. De día, debe ser el instrumento que le proporcione las aventuras infantiles; de noche, el entorno que incite a la calma y al sueño.

La vida está llena de rituales, después de recoger todo en su lugar, el dormitorio infantil se convierte en un sitio ordenado, listo para la lectura del cuento de antes de dormir, con una cama limpia y acogedora con materiales de texturas y colores que tú escojas para tus hijos.

Cuando el pequeño ya realice obras de arte, puedes irlas incorporando y enmarcar unos cuantos dibujos o colocar sus trabajos manuales tan adorables donde todos puedan verlos y apreciarlos, el dormitorio entonces adquirirá un carácter personal y su creatividad recibirá el eco en un ambiente donde el niño se siente valorado y tomado en cuenta, además donde él mismo aporta a la decoración de su espacio.

De esta manera el dormitorio infantil irá creciendo con el niño, trata de que todo fluya y cambie según tu chiquito vaya creciendo.