Final muy especial

Galaxy y Dynamo buscarán escribir nueva historia en la MLS, con el adiós de David Beckham robando cámara
Final muy especial

Sin importar cuál sea el resultado, la final de hoy se convertirá en un capítulo histórico en los anales de la MLS.

El duelo, que se efectuará en el Home Depot Center entre el Galaxy de Los Ángeles y el Dynamo de Houston, representa un paso a la inmortalidad para el entrenador que logre levantar la copa.

De ganar hoy, el director técnico de la escuadra angelina, Bruce Arena, se convertirá en el primer entrenador en ganar dos títulos consecutivos con dos escuadras diferentes.

En la temporada 1996 y en la 1997, Arena fue campeón cuando dirigia al D.C United.

La temporada pasada, Arena guió al Galaxy a su tercer campeonato en la MLS, jugando también contra Houston en el Home Depot Center.

De igual manera, una victoria ante el Dynamo significaría para Arena darle por vez primera al equipo de Los Ángeles títulos consecutivos.

“Sería un honor poder lograrlo”, dijo Arena en conferencia de prensa realizada ayer en el HDC.

A pesar de estar a un triunfo de conseguir algo que nadie ha podido obtener en la MLS, el estratega mantuvo la humildad en sus comentarios.

“He sido exitoso gracias a los jugadores que me ha tocado dirigir, he sido muy afortunado de entrenar a grandes equipos”, señaló el entrenador de 61 años.

La edición 17 de la final de la MLS también representa la oportunidad para el entrenador de Houston de pasar a la historia de la liga.

Con un triunfo en el inmueble de Carson, Dominic Kinnear se convertiría en el primer estratega en ganar tres títulos con el mismo equipo.

El técnico logró el bicampeonato con el cuadro texano en las campañas 2006 y 2007.

“No sé porque se empeñan en centrar los reflectores en mi persona”, dijo con modestia el técnico de 45 años.

“Lo único que he hecho es manejar el talento de grandes jugadores que me he encontrado en los equipos que me ha tocado dirigir”, apuntó.

Otro aspecto histórico que gira en torno el encuentro de hoy es la despedida de David Beckham como integrante del Galaxy y de la MLS.

El silbatazo final del juego de hoy marcará el fin de la carrera del mediocampista inglés en el futbol de Estados Unidos.

“Han sido días de sentimientos encontrados, sabemos que es el último juego de David con nosotros pero al mismo tiempo debemos mantener la concentración en el juego final”, apuntó el delantero del Galaxy, Robbie Keane.

Por su parte, los jugadores de Houston trataron de hacer un lado el tema de la despedida de Beckham de la MLS.

“La verdad no me interesa lo que haga Beckham después de la final, mi vida no gira en torno a él”, comentó el mediocampista del Dynamo, Brad Davis.

“No somos tontos, no estamos sordos, sabemos que el retiro de Beckham es el tema del momento, pero en realidad a nosotros lo único que nos interesa es detenerlo en el campo de juego para que no nos haga daño”, apuntó el jugador.

Houston tiene una espina clavada por la derrota sufrida en la final de la temporada 2011 cuando cayó 1-0 ante el Galaxy en el Home Depot Center.

“Esta vez será diferente”, aseguró el mediocampista Adam Moffat. “Esta temporada somos un equipo más rápido, con mayor resistencia física y mejor toque de balón”.

El entrenador de Houston también dijo haber aprendido su lección del año pasado.

“Debemos ser más físicos en la media cancha, tenemos que encimar los jugadores del Galaxy, quitarles el balón, no dejarlos explotar los espacios largos”, explico Kinnear.

Para evitar distracciones, como le sucedió en la final del año pasado, el equipo de Houston llegó a Los Ángeles el jueves pasado.

“Este es un viaje de negocios, no de placer, venimos con una actitud diferente para llevarnos la Copa a casa”, dijo Moffat.