Cómo aprovechar los regalos de Navidad para educar a nuestros hijos en solidaridad.

El niño de hoy es el adulto del futuro, y no cabe duda de que es fundamental para los progenitores transmitir…
Cómo aprovechar los regalos de Navidad para educar a nuestros hijos en solidaridad.
Foto: www.morguefile.com

El niño de hoy es el adulto del futuro, y no cabe duda de que es fundamental para los progenitores transmitir los valores que lo definirán como persona. Como todo padre o madre, la ilusión de comprar los regalos de Navidad es al menos igual o tal vez mayor que la de sus hijos, pero también es cierto que los juguetes se amontonan, dejan de ser interesantes, o simplemente ya no se adecuan a la edad del niño. Antes de que reciban lo que anhelan, es ideal aprovechar la ocasión y educarlos para construir un mundo mejor.

Para que aprendan a ser solidarios, hay que enseñarles que ayudar a quienes lo necesitan es un gesto gratuito del que sólo se obtiene la satisfacción interna de haberlo hecho.

Una buena idea para estas fechas es proponer la actividad de hacer juntos, padres e hijos, una revisión de los cajones, de los estantes y de todos los lugares de la casa donde se amontonan los juguetes de los niños. Concienciar a nuestros hijos de la importancia de ser solidarios y de que participen activamente en la donación de sus cosas es una tarea por demás agradable.

A los pequeños les encanta ver, manipular y desparramar sus objetos y ¡mucho mejor si mamá o papá habla de cada uno dándole la importancia que se merece. Tomarse una tarde para seleccionar los juguetes que más le gustan, los que ya no usa, los que están rotos y descartados, y consensuar el destino de cada uno de ellos puede ser estimulante y crear un gran vínculo de unión entre padres e hijos.

Cuando hablamos de los regalos de Navidad, hay que informar a nuestros hijos de la verdad respecto a la desigualdad que existe en el mundo y de que muchos niños, no podrán disfrutar del hermoso despertar y la expectativa de abrir paquetes debajo de un hermoso y decorado árbol y, ni siquiera de una buena mesa con deliciosos y elaborados platos.

Es muy recomendable para educar en solidaridad, que nuestro hijo participe activamente en la decisión respecto a sus cosas. Lo ideal es proponer hacer tres montones o disponer de tres cajas para que, luego de evaluar la utilidad presente y futura de cada uno de estos preciados tesoros, fruto de cumpleaños, acontecimientos, navidades pasadas, premios o regalos espontáneos, sea el mismo niño quien decida cuál conservar, cuál ha de ser tirado a la basura por su estado y cuál es factible de donar para que otro niño sea feliz al disfrutarlo como él lo hizo en su momento.

El acto final y necesario para concretar esta acción, es acudir, con nuestro hijo y los juguetes a donar, a la ONG o sitio religioso escogido y que sea él mismo quien entregue voluntariamente sus cosas.

De todas maneras, no se pueden inculcar valores a la fuerza, si no quiere actuar de tal manera, no lo obligues, ya que, en cuanto dejes de insistir, él hará lo que le parezca correcto.