Problemas de un cónsul

Justicia de Nicaragua decía que violaba normas de cortesía en juicio a mexicanos

MANAGUA, Nicaragua (EFE).— La Justicia nicaragüense acusó ayer al cónsul de México en Managua, Germán Murguía Mier, de violar las normas de cortesía diplomáticas en el juicio contra los 18 mexicanos que se hicieron pasar por periodistas de Televisa y a los que se les incautó en Nicaragua 9,2 millones de dólares.

El portavoz de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua, Roberto Larios, dijo a periodistas que el cónsul mexicano “violó la norma de cortesía diplomática” durante el juicio por narcotráfico, crimen organizado y lavado de dinero contra el grupo de mexicanos, que se celebra en los juzgados de Managua.

Según Larios, el cónsul mexicano aprovechó el inicio de la audiencia, a la que asiste como observador, para intercambiar palabras con el abogado defensor de Raquel Alatorre Correa, considerada la cabecilla del grupo.

“El cónsul tiene derecho a velar por sus conciudadanos y eso no se le está negando, si él quiere hablar con los abogados de los [presuntos] narcos, bien puede recibirlos en la embajada o ir él a las oficinas de ellos”, explicó Larios.

De acuerdo con un boletín del Poder Judicial nicaragüense, Murguía Mier solicitó al juez noveno del distrito penal de juicio de Managua, Edgard Altamirano, encargado del caso, asistir al juicio en calidad de “observador”, por lo que no podía intercambiar palabras con los abogados de los acusados en la audiencia.

Según ese boletín, el juez llamó la atención al cónsul mexicano luego de que, a través de vídeos y fotografías, confirmara que había conversado con el abogado Ramón Rojas, defensor de Alatorre Correa.

“Si (el diplomático) quiere entrevistarse con Raquel Alatorre, la [presunta] cabecilla de la banda, bien puede pedirle un permiso al juez y visitarla en la Dirección de Auxilio Judicial”, insistió el portavoz judicial.

El hecho fue destacado en una nota de prensa elaborada por una reportera de los Juzgados de Managua sobre el inicio del juicio.

En un principio los abogados defensores de los mexicanos Ramón Rojas y Ricardo Ramírez McNalli negaron la conversación con el cónsul, aunque luego la admitieron tras la presentación del vídeo y fotografías.