Aprueban regulaciones más estrictas

Estilo de la bajada
Aprueban regulaciones más estrictas
Vecinos a favor de la ordenanza usaron como ejemplo el crimen de la casa de Northridge, donde vivían más de diez personas. Archivo

Un Comité del Concejo Municipal apoyó el lunes pasado, de manera unánime, nuevas y estrictas regulaciones para pensiones y casas de rehabilitación.

Propuesta por el Concejal del Distrito 12 del Valle de San Fernando, Mitchell Englander, la Ordenanza de Centros de Atención Comunitaria requerirá licencias a cualquier residencia con más de tres inquilinos. Aquellas residencias en las que viven menos de seis personas será excluidas de la ordenanza, debido a que la ley estatal prohíbe su regulación.

El controversial tema sobre la legalidad de este tipo de vivienda en zonas residenciales de baja densidad volvió a salir a la luz luego del múltiple homicidio de Northridge, ocurrido en una pensión ilegal en el que fallecieron cuatro personas.

Englander y grupos de vecinos a favor de la ordenanza usaron como ejemplo el crimen de la casa de Northridge en la cual más de diez personas vivían, según el concejal “en condiciones deplorables con cocinas improvisadas en todos los cuartos y colchones en el piso”.

Englander dijo que era hora de actualizar el código municipal para que las autoridades puedan monitorear de manera adecuada las pensiones y casas de rehabilitación. Según el concejal, las nuevas regulaciones permitirán que las autoridades inspeccionen regularmente a aquellas residencias en las que viven más de siete personas bajo más de tres contratos de arrendamiento; y aclaró que su intención no era perjudicar a aquellos más necesitados.

La Coalición de barrios de Los Ángeles, es uno de los grupos que apoyan la ordenanza. La organización, dirigida por Rebecca Lobl, está a favor de que se restrinjan este tipo de establecimiento en la zonas residenciales de baja densidad, como Northridge.

Pero al mismo tiempo, hay grupos comunitarios que se oponen a dicha ordenanza argumentando que dejará en la calle a personas que están rehabilitándose, en libertad condicional o con discapacidades físicas y mentales. Según Fernando Gaytan, de la Fundación de Ayuda Legal de Los Ángeles, la ordenanza propuesta por Englander limitará las opciones de vivienda de aquellos con menos opciones de vivienda. Otras organizaciones que se oponen a la ordenanza son United Way de Los Ángeles y Los Angeles Homeless Services Authority, entre otras.

Steve Sauer, de 24 años y su novia Adelina Cantarine vivían en la misma residencia de la calle Devonshire donde fueron encontrados los cuatro cuerpos. “Los medios nos hicieron ver muy mal, pero lo que yo puedo decir es que toda la gente que vivía en la casa era gente buena, honesta y trabajadora”, dijo en entrevista con La Opinión. “Dicen que era un pensión ilegal, en malas condiciones, pero peores condiciones son tener que vivir y dormir en la calle”.

Sauer contó que por mucho tiempo, él, su novia y su padre que se encuentra postrado en una silla de ruedas, vivieron en la calle. “Mi padre tenía mal crédito por las cuentas del hospital y nadie nos quería rentar un lugar”. El joven dijo que el dueño de la residencia, había sido la única persona que les había permitido alquilar un cuarto.

Según la pareja, los residentes del lugar eran personas trabajadoras que se levantaban muy temprano en la mañana para ir a trabajar y que estaban tratando de progresar. “A las ocho de la noche, la casa ya estaba en silencio”, dijo Cantarine. “No es lo que gente piensa, ni lo que dijeron en TV”, señaló. Rosa Gallardo, la vecina de enfrente, coincidió con los jóvenes diciendo que la casa era “una de las más tranquilas de la cuadra”.