ALCOHOL Y SUS CALORÍAS

El adulto promedio en los Estados Unidos consume alrededor de 100 calorías diarias al tomar cerveza, vino o licor, indica un estudio realizado por el National Center for Health Statistics.

No todo el mundo bebe con esa regularidad, pero la investigación demuestra que alrededor del 30% de los hombres y el 18% de las mujeres de 20 años en adelante consume algún tipo de bebida alcohólica diariamente.

Muchos ni siquiera se dan cuenta de la cantidad de calorías que están agregando a su dieta y que con el tiempo puede significar un aumento considerable de peso.

Hay que destacar que además de las bebidas alcohólicas, agregamos calorías al beber té, café y sodas.

Considere esto especialmente ahora que nos encontramos en plena temporada de fiestas, en las que sobran oportunidades de brindar y celebrar con familiares y amigos. No se prive de disfrutar un trago, pero considere el aporte calórico a su dieta si tiene que vigilar el peso.

Tu hijo no tiene que ser ni un prodigio musical ni aspirar a ser el próximo Mozart para recibir beneficios de la música. Incluso un breve período tocando un instrumento lo puede ayudar a oír mejor al llegar a adulto, afirman unos investigadores de la Northwestern University.

En un estudio realizado recientemente por esa institución, los adultos que recibieron instrucción musical en la infancia, aunque fuera por poco tiempo, fueron capaces de detectar frecuencias fundamentales de las ondas sonoras con más facilidad que los que nunca tocaron un instrumento.

Esto quiere decir que pudieron distinguir sonidos en ambientes ruidosos con más facilidad que los demás. Se debe a que el estudio de la música en una etapa temprana de la vida puede moldear ciertas estructuras en un área cerebral conocida como bulbo raquídeo (o médula oblonga) en la que se procesan las señales auditivas.

Así que anímelo desde pequeñito a tocar un instrumento. Además de escuchar mejor, este pasatiempo le proporcionará muchas horas de placer personal.