Cambio y responsabilidad

El futuro comienza hoy con la educación de los niños
Cambio y responsabilidad

El cambio demográfico en la composición del electorado observado en el pasado comicio presidencial es un parteaguas que refleja una transformación mayor en la población estadounidense.

La Oficina del Censo hace unos días hizo una proyección de que para el año 2043, la población blanca, anglosajona ya no será la mayoría. También estima que para el 2060 las minorías étnicas y raciales representarán el 57% de la población. En ese momento los latinos habrán más que duplicado su número actual, llegando a los 128 millones de personas. El cálculo sigue estimando que, para entonces, uno de cada tres residentes de Estados Unidos será latino.

Esto es un problema para los estadounidenses nostálgicos que hubieran querido detener el tiempo en el pasado. En realidad, este es un inmenso desafío para nuestra generación.

Somos los responsables de preparar a los niños de hoy, de manera que sean los adultos del futuro con los conocimientos necesarios para enfrentarlo con éxito. No lo estamos haciendo bien.

Los niños latinos son los más pobres de Estados Unidos. Ellos están en las escuelas más carentes de recursos, las que además después de la Gran Recesión, sufren los recortes de presupuesto. Y como si no fuera suficiente, en muchos casos estos alumnos son tan solo una pieza en la disputa entre los numerosos intereses ligados a la educación. Así no se prepara el futuro.

Las tendencias demográficas pueden ser cambiantes como los flujos migratorios. Hoy es mayor la inmigración asiática que la latina.

Sin embargo, también hay un proceso irreversible como es el crecimiento de la población hispana y el aumento de su protagonismo en Estados Unidos. Esto asume responsabilidades hacia el futuro que hoy comienzan con la preparación académica de los niños.