Entre las salsas caseras la de tomate es esencial

Para un encuentro familiar alrededor de la mesa, especialmente el día domingo, nada mejor que una de…

Entre las salsas caseras la de tomate es esencial
Foto: WikimediaCommons / penne-with-tomatoes

Para un encuentro familiar alrededor de la mesa, especialmente el día domingo, nada mejor que una de las salsas caseras preferidas: “salsa a la napolitana”, encima de un suculento plato de macarrones espolvoreados con queso parmesano.

Esta es una de las salsas más presentes y populares en la cocina. También se emplea como acompañante de carnes, pescados, arroces y hasta para las arepas de queso colombianas.

Lo mejor es que la salsa de tomate la podemos elaborar en cantidad doble para conservarla en el refrigerador durante una semana, o en el congelador por varios meses, sin que pierda nada de su intenso sabor. El ideal es prepararla en el mes de agosto cuando los tomates están maduros y en su punto.

Partiendo de la salsa marinara, la más común y simple, que consta de tomate y cebolla, agregándole zanahoria, ajo y apio, obtendremos la “salsa a la napolitana”. Y tendremos una tercera variante, la”salsa a la arrabbiata” que traduce como brava o furiosa, con solo dos condimentos más, elaborada simplemente dorando el ajo y agregando ají picante. Todas estas versiones de salsas caseras llevan albahaca fresca.

Ingredientes:

Preparación:

Esta es una receta simple y particularmente gustosa. No solo para acompañar las pastas, sino que es la base para muchas recetas de cocina.